martes, 6 de febrero de 2018

POTAJE DE GARBANZOS CON ESPINACAS {VEGANO}


Creo que no exagero si digo que estamos helados en todo el país, y todavía se anuncia más frío; aquí, en Valencia, no estamos acostumbrados a temperaturas tan bajas ni a los días nublados y lluviosos. Y para combatir estos fríos, nada mejor que un plato de cuchara, que además de ser fácil de cocinar, normalmente los ingredientes son asequibles y sencillos, para alimentar a toda la familia sin que se resienta el bolsillo. Y buenísimos, como este potaje vegano que hoy os presento, que no necesita ni carne ni embutido para ser sabroso y muy reconfortante.

Ingredientes para cuatro personas:

- 300 gramos de garbanzos secos. 
- 300 gramos de espinacas frescas.
- Dos dientes de ajo.
- Una cebolla.
- Un puerro.
- Una rama de apio.
- Dos cucharadas de salsa de tomate.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Una cucharadita de comino molido.
- Cinco hebras de azafrán.
- Un litro y medio de caldo de verdura.
- Aceite de oliva virgen.
- Sal.

Para el caldo de verdura:

- Una cebolla.
- Un puerro.
- Una rama de apio con sus hojas.
- Un tomate.
- Un ramillete de perejil.
- Dos zanahorias.
- Un nabo.
- Una chirivía.
- Pimienta negra en grano.
- Una hoja de laurel.
- Sal. 

Preparación:

El día de antes, ponemos a remojo los garbanzos en un bol, con abundante agua y una cucharadita de sal.

Comenzamos preparando el caldo de verdura. Pelamos y lavamos cebolla, apio, puerro, zanahorias, nabo y chirivía, y los troceamos. Lavamos el tomate, le quitamos el pedúnculo y lo troceamos. Lavamos también el perejil y el laurel. Ponemos todos estos ingredientes en una olla, con pimienta negra en grano (cinco o seis); cubrimos con agua y llevamos a ebullición. Añadimos una cucharadita de sal, y dejamos cocer durante al menos una hora. Comprobamos el punto de sazón, rectificamos si es necesario, colamos el caldo y reservamos.

Mientras se cocina el caldo de verdura, comenzamos a preparar el potaje. Pelamos y lavamos los dientes de ajo, el puerro, la cebolla y el apio. Picamos finamente el ajo, y picamos puerro, cebolla y apio en brunoise. En una cazuela amplia con un hilo de aceite, sofreímos el ajo hasta que comience a dorar, añadimos puerro, cebolla y apio picados, y freímos hasta que se dore con una cucharadita de sal. Añadimos entonces la salsa de tomate, una cucharadita de pimentón, otra de comino molido y unas hebras de azafrán, y damos unas vueltas. Añadimos el caldo de verdura colado, y llevamos a ebullición.

Escurrimos y lavamos los garbanzos que pusimos a remojo el día anterior y, cuándo el guiso hierva, los añadimos. Dejamos que cueza a fuego lento tapado durante dos horas, o hasta que los garbanzos estén tiernos.

Lavamos las espinacas, eliminamos los tallos y, si son grandes las hojas, las troceamos. Las salteamos en una sartén con un hilo de aceite de oliva, y las añadimos a la cazuela media hora antes de que estén listos los garbanzos. Cocemos, comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario.

Y listo, un plato fácil, sano y asequible. Ideal para los días fríos porque reconforta hasta el alma.

Consejos:

- Los garbanzos se cuecen siempre desde agua o caldo hirviendo, nunca frío.

- El caldo de verdura podemos prepararlo con antelación, o incluso congelarlo. También podemos recurrir a caldos ya preparados, aunque no hay nada más bueno y saludable que un buen caldo casero, sin conservantes, sin aditivos, natural.

- Y lo mismo respecto a la salsa de tomate: la mejor es la casera. Y no cuesta tanto cocinarla, incluso podemos preparar más cantidad y congelar para tenerla lista siempre que la necesitemos. Aquí os enseño cómo prepararla.

- Las espinacas se pueden añadir directamente al guiso sin rehogar. Yo prefiero hacerlo porque me gusta el sabor que le da al guiso el rehogado previo.

  

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