miércoles, 23 de junio de 2021

TOMATE RELLENO DE ALUBIAS Y BONITO DEL NORTE

Queda inaugurado el verano con esta receta. Con el calorcito que ya tenemos en Valencia, apetecen platos frescos y ligeros. Además, esta ensalada está buenísima y es perfecta para comer legumbres también en verano. Muy fácil y rápida: abrir dos botes, aliñar y mezclar. Lo más complicado: pelar los tomates, y lo puedes obviar.

Os cuento.

Ingredientes para cuatro personas:

- Cuatro tomates grandes rojos y maduros.

- Un bote de alubias blancas de 400 gramos.

- Un bote de bonito del norte en aceite de oliva virgen extra (150 gramos).

- Cebollino.

- Pimienta negra recién molida.

- Sal. 

- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Calienta agua en una cazuela grande hasta que hierva. Haz un corte superficial en forma de cruz en la base de los tomates (solo la piel). Cuando el agua hierva, mete los tomates dentro y en unos 30 segundos la piel comienza a desprenderse. Saca los tomates bien escurridos y refréscalos en agua fría. Y ya los puedes pelar a partir de la base, la piel se desprende con facilidad.

Corta una rodaja de la parte de arriba de los tomates. Vacía los tomates con cuidado para no romperlos (puedes usar una cucharilla parisienne o una cucharilla normal). Reserva.

Corta la pulpa del tomate en pequeños trocitos y reserva en un bol.

Lava, seca y pica finamente el cebollino, y reserva.

Lava y escurre las alubias para eliminar el líquido de conservación. Escurre el bonito del norte de su aceite y trocea (reserva el aceite).

Añade al bol con el tomate, las alubias y el bonito, cebollino al gusto, sal, pimienta negra y un chorrito del aceite del bonito. Y mezcla con cuidado para no romper las alubias. Prueba y rectifica a tu gusto.

Rellena los tomates con la mezcla, utiliza una cuchara que sea más pequeña que el tomate, para no romperlo. Y decora con cebollino. Puedes tapar el tomate con la rodaja que has cortado de la parte superior, o dejarla a un lado tal cual.

Y a disfrutar de un plato fresquito de legumbres súper sano.

Ideas y consejos:

- En este tipo de platos tan sencillos es importante un buen producto. Es decir, unas buenas alubias, un buen bonito y unos buenos tomates. Lo de conseguir buenos tomates va a ser lo más difícil.

- Puedes sustituir el aceite y la sal por mayonesa casera, quedará más sabroso.

- Si el aceite del bonito es bueno, no lo tires. Lo puedes utilizar para aliñar ensaladas.

- Los tomates los puedes pelar o no, como quieras.

- Mi consejo: que tengas los ingredientes en el frigorífico (tomates, alubias y bonito), y en un momento montas una ensalada fresca y apetecible.

- Te dejo una foto de mi cucharilla parisienne, que está en mi casa desde hace mil años. No recuerdo dónde la compré.


 



jueves, 17 de junio de 2021

KOFTAS CON SALSA DE TOMATE ESPECIADA

 

Hace unos meses publiqué una receta de koftas del gran Yotam Ottolenghi, de su famoso libro Jerusalén: las koftas con salsa de tahina y piñones tostados. Una auténtica maravilla que tenéis que probar sí o sí.

La que hoy os traigo está inspirada en otro espléndido libro que forma parte mi pequeña biblioteca gastronómica, Persiana de Sabrina Ghayour que, según reza la contraportada, es un espléndido banquete: cien recetas modernas y asequibles, con todos los sabores de Oriente Próximo, desde las especialidades turcas hasta los mejores platos de la tradición culinaria persa. Y con unas fotos preciosas, añado yo.

Ingredientes:

Para las koftas o keftas:

- 500 gramos de carne picada, mitad de cerdo y mitad de ternera (de cordero en la receta original).

- Una cebolla rallada.

- Una cucharadita de cúrcuma molida.

- Media cucharadita de canela molida.

- Una cucharadita de comino molido.

- Una cucharadita de sal.

- Una cucharada de perejil fresco finamente picado.

- 50 gramos de piñones.

- Un puñado de pasas de corinto.

- Dos huevos batidos. 

- Aceite de oliva virgen extra.

Para la salsa de tomate especiada:

- 700 gramos de tomates frescos de pera.

- 400 gramos de tomate troceado en conserva.

- Una cabeza de ajos pelados.

- Una cucharadita rasa de cúrcuma molida.

- Una cucharadita de comino molido. 

- Media cucharadita de canela.

- Dos cucharadas de azúcar.

- Sal.

- Pimienta negra recién molida.

- Aceite de girasol.

Preparación:

Comenzamos con la salsa:

Pelamos los tomates de pera y los cortamos en tres o cuatro trozos cada uno. Pelamos los dientes de ajo y los aplastamos.

Calentamos un par de cucharadas de aceite de girasol en una cazuela grande, y añadimos los tomates con los ajos aplastados. Dejamos cocer durante diez minutos a fuego lento, o hasta que los tomates comiencen a deshacerse.

Añadimos entonces la cúrcuma, el comino, la canela, el azúcar, sal y bastante pimienta negra. Removemos, dejamos cocinar otros diez minutos, y añadimos el tomate en conserva. Mezclamos.

Tapamos la cazuela y cocinamos la salsa tapada a fuego mínimo durante una hora, removiendo de vez en cuando hasta que reduzca. Si reduce en exceso podemos añadir un poco de agua.

Dejamos templar. Yo he pasado la salsa por el chino para eliminar las pepitas del tomate pero, en la receta original, la salsa queda tal cual.

Reservamos. 

Y vamos con las koftas:

Ponemos en un bol todos los ingredientes excepto el aceite, y mezclamos bien con las manos bien limpias. Formamos las koftas alargadas, con los extremos puntiagudos (a mí me han quedado casi redondas).

Calentamos un chorro de aceite en una sartén antiadherente y freímos las koftas por tandas. Damos la vuelta cuando estén doradas, y freímos por todos sus lados.

Conforme las vamos sacando del aceite, bien escurridas, las colocamos en un plato cubierto con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.

Y terminamos el plato:

Incorporamos las koftas a una cazuela con la salsa de tomate y cocinamos unos veinte minutos aproximadamente.

Quedan buenísimas, y las puedes acompañar con cuscús, arroz hervido, patatas asadas y un buen pan plano o pan de pita. 

Ideas y consejos:

- Aunque visualmente se parecen a nuestras albóndigas con tomate, os aseguro que su sabor especiado, tanto de la salsa como de la carne, es totalmente distinto. Espléndidas de verdad.

- Humedece tus manos con agua para formar las koftas, así no se te pegará la carne.

- Si la masa de las koftas queda muy seca, puedes añadir un poco de miga de pan mojada en leche y bien escurrida después. Y vuelve a mezclar hasta que se integre totalmente.

- Si te animas a acompañar estas koftas con un pan de pita casero, tienes la receta en el blog, aquí. Una receta de otro grande, Ibán Yarza, de su libro Pan Casero, con el que también tengo la suerte de contar.

 

lunes, 7 de junio de 2021

HOT DOG BUNS {PANECILLOS PARA PERRITO CALIENTE}

Panecillos tiernos y sabrosos, para perrito caliente o para lo que te apetezca. En casa los preparo a menudo, para comer con las típicas salchichas frankfurt y compañía (de esa compañía dependen las calorías), o con otros rellenos. Es un disfrute para cuando quieras darte un homenaje.

Creo que ya he comentado en otras ocasiones que como poco pan, no soy muy fan. Pero el pan casero es otra cosa, nada que ver, y precisamente en este tipo de panes no soporto los comerciales, tan tremendamente dulces. 

Estos hot dog buns son una delicia, con su punto justo de dulzura y de mantequilla que los hace irresistibles. Y admiten cualquier relleno, dulce o salado, incluso se convierten en unas tostadas riquísimas para el desayuno del día siguiente, si es que sobra alguno.

Y salen bien siempre, garantizados. 

Ingredientes:

- 300 gramos de harina de fuerza.

- 130 mililitros de leche a temperatura ambiente.

- 12 gramos de levadura fresca.

- Una cucharadita de sal.

- Dos cucharaditas de azúcar.

- Un huevo.

Para el acabado final: un huevo, o una yema de huevo, o una clara de huevo, o leche.

Preparación: 

Comenzamos disolviendo la levadura en la leche, que debe estar a temperatura ambiente.

Pesamos la harina y la ponemos en el vaso de la amasadora o en un bol, añadimos la sal, el azúcar, un huevo batido y la mantequilla reblandecida. Incorporamos la leche con la levadura disuelta, y mezclamos bien. 

Si utilizamos la amasadora, directamente a la máquina. Si el amasado es manual, ponemos un poco de harina en la superficie de trabajo y amasamos hasta obtener una masa elástica que no se pegue a las manos. Boleamos y colocamos la masa en un bol con los pliegues hacia bajo.

Dejamos levar durante una hora, o hasta que la masa doble su volumen, en un bol tapado con un paño. Yo coloco una tabla de madera sobre la encimera porque es de mármol y su tacto es frío, y sobre la madera, el bol con la masa bien tapada.

Cuándo la masa haya doblado su volumen, enharinamos la superficie de trabajo, y dividimos la masa en porciones de 100 gramos aproximadamente. 
 
Formamos bolas con la masa, y las estiramos rulando con la mano la masa sobre la superficie de trabajo. Otra opción es estirar la masa con el rodillo formando un cuadrado y enrollar la masa sobre sí misma. 

Colocamos los panecillos sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado, con espacio entre ellos porque van a crecer. Tapamos con un paño y dejamos levar hasta que dupliquen su tamaño.

Cuando estén listos, pintamos con huevo batido y al horno, a 200º con calor arriba y abajo hasta que estén dorados, aproximadamente 15 minutos. Si ves que se tuestan demasiado por arriba, baja la temperatura a 170º con calor solo bajo.

Sacamos del horno y los colocamos sobre una rejilla para que se enfríen. 

Son una locura de ricos. Y verás lo bien que huele la casa.

Ideas y consejos:
 
- Los tiempos de levado dependen de la temperatura de la cocina. Evita las corrientes de aire y busca un rincón de la cocina, o de la casa, donde estén abrigaditos, sobre todo cuando hace frío. 
 
- Si sobran, al día siguiente tienes unas tostadas riquísimas en el desayuno o la merienda. Y congelan perfectamente.
 
- Estira bien los panecillos porque tienden a redondearse cuando levan.
 
- Nada que ver con el pan industrial, cargado de azúcares.
 
- Si no tienes amasadora, hazte con una. Te mejora la vida 😉