viernes, 27 de septiembre de 2019

NOODLES AL ESTILO DE HONG KONG BY DAVIZ MUÑOZ Y CRISTINA PEDROCHE {PEDROCHEF}


Recientemente descubrí en instagram los vídeos de Daviz Muñoz y Cristina Pedroche, en los que cocinan juntos (#Pedrochef). Son divertidos y, sobre todo las recetas son muy buenas; obvio, es un chef con tres estrellas Michelin. Si no me equivoco, la receta es del último publicado, y estos noodles no pueden estar más ricos. Yo no sé cómo los cocinarán en Hong Kong, pero a mí me saben a China (dónde nunca he estado). Brutal la receta 😋.

Ingredientes para cuatro personas:

- 200 gramos de noodles de trigo.
- Un muslo y contramuslo de pollo deshuesado, con la piel.
- 20 gambas arroceras peladas.
- Dos dientes de ajo grandes.
- Tres chalotas.
- Una cebolleta tierna fina.
- Una bandejita de setas shimeji.
- Tres centímetros de jengibre.
- Un huevo.
- 100 mililitros de vino tinto.
- Dos cucharadas de salsa de soja.
- Dos cucharadas de salsa agridulce.
- Una cucharadita de curry.
- Tres rodajitas de chile (yo no tenía y he puesto una cucharadita de copos de chile).
- Zumo de media lima.
- Cilantro fresco.
- Aceite de oliva suave o girasol.
- Sal. 

Preparación:

Preparamos los ingredientes:

- Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo.

- Pelamos, lavamos y cortamos en rodajitas muy finas las chalotas.

- Quitamos una capa a la cebolleta, lavamos, y la cortamos en rodajitas muy finas (también la parte verde).

- Pelamos el jengibre, cortamos rodajitas finas, y hacemos bastoncitos muy finos.

- Separamos las setas de la bandeja, y limpiamos con un paño húmedo los restos de tierra.

- Pelamos las gambas y les quitamos el intestino.

- Cortamos el contramuslo de pollo en pequeños dados, sin quitar la piel.

- Cortamos tres finas rodajitas de chile y las picamos finamente. 

Comenzamos a cocinar:

Ponemos agua abundante en una cazuela y la calentamos hasta que hierva. Añadimos los noodles y cocemos durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete (normalmente 3 o 4 minutos). Retiramos y escurrimos. Los metemos en un bol, rociamos con un chorro de aceite, y reservamos.

Y vamos con el wok, con un hilo de aceite y a fuego fuerte salteamos, siempre en el mismo wok:

1.- El pollo sazonado, retiramos y reservamos.

3.- Salteamos ligeramente las gambas con una pizca de sal, y retiramos junto al pollo. 

4.- A continuación, salteamos ajo, chalota, cebolleta, jengibre, setas y chile, sin que se quemen.

5.- Añadimos los noodles y salteamos. Agregamos la salsa de soja, el vino tinto y la salsa agridulce y salteamos para que se mezcle. Retiramos y los juntamos con el pollo y las gambas.

6.- Batimos un huevo, lo sazonamos con el curry, y lo añadimos al wok, lo vamos rompiendo mientras comienza a cuajarse y añadimos los noodles con el resto de ingredientes. Mezclamos bien, rápido, y retiramos.

Un chorrito de lima, cilantro fresco picado, y a comer. Se tarda más en preparar los ingredientes que en cocinar y comer estos noodles. Buenísimo y, como ellos mismos decían en la grabación, "huelen a gloria".

Ideas y consejos: Ninguno, ¿Quién soy yo para enmendar una receta del gran Daviz Muñoz? Ni siquiera sé saltear tan bien como Cristina Pedroche, pero ni de lejos. Eso sí, hay cantidades que las he puesto según me ha parecido ver en el vídeo, porque no se concretan.


domingo, 22 de septiembre de 2019

PAN DE SEMILLAS, HORNEADO EN MOLDE CON TAPA



Hace años que preparo el pan de molde que comemos en casa, y siempre lo he horneado en un molde abierto desmontable (receta aquí). Pero el molde se estropeó (no era de muy buena calidad, la verdad). Mi intención era comprar otro igual, aunque mejor, pero no encontré ninguno y, ante la urgencia, compré un molde con tapa estupendo, marca ibili, de aluminio anodizado, de 34 centímetros de largo, 12 de ancho y también 12 de alto.

Marvilloso molde, fabricado en una sola pieza sin soldaduras. Me ha costado unas cuantas pruebas ajustar las medidas y los pesos de los ingredientes, porque no tenía instrucciones, pero al final creo que lo he conseguido (a la cuarta vez). Las tres veces anteriores la masa se salía del molde durante el horneado, un desastre. La verdad es que el resultado es estupendo, obtenemos una rebanada cuadrada preciosa, y un pan esponjoso buenísimo y sano, que nada tiene que ver con el industrial. Os dejo unas imágenes del molde.


Ingredientes:

- 500 gramos de harina blanca de fuerza.
- 150 gramos de harina integral de espelta.
- Cuatro cucharadas de copos de avena.
- Dos cucharadas de semillas de sésamo.
- Dos cucharadas de semillas de chía.
- Una cucharada de lino dorado.
- Una cucharadita de sal.
- Una cucharadita de azúcar.
- 400 mililitros de leche.
- 100 gramos de aceite de oliva virgen extra.
- 30 gramos de levadura fresca.

Preparación:

Disolvemos la levadura en la leche a temperatura ambiente. Si está fría, la templamos con unos segundos de microondas.

Pesamos las harinas y la ponemos en el bol de la amasadora. Añadimos los copos de avena, el sésamo, la chía, el lino dorado, una cucharadita de sal y otra de azúcar, y mezclamos. 

Pesamos el aceite y lo añadimos al bol, y también la leche con la levadura disuelta. Amasamos cinco minutos a potencia media (seguimos las instrucciones de cada amasadora), y dejamos reposar tapada con un paño hasta que doble su volumen.

Preparamos el molde: lo pincelamos con aceite y espolvoreamos con harina, sacudiendo el exceso. Cortamos un papel de hornear del mismo tamaño que la base del molde, y lo colocamos dentro.

Cuándo la masa haya doblado su volumen, la sacamos del bol y la estiramos con un rodillo, sobre una superficie limpia y enharinada. Enrollamos la masa, que quede del tamaño del molde, y la introducimos en éste, procurando que cubra toda la base del molde por igual. Dejamos levar hasta que falten un par de dedos para llegar arriba. En ese momento, encendemos el horno a 250º, con calor sólo abajo. Pincelamos la tapa del molde y la enharinamos, sacudiendo el sobrante, y tapamos el molde con cuidado. 

Cuándo el horno esté caliente, metemos una bandeja con agua en la parte más baja, y colocamos el molde sobre una rejilla en la parte media del horno. Horneamos durante 45 minutos, sacamos del horno y dejamos templar. Cuando podamos manipular el molde sin quemarnos, lo destapamos, desmoldamos (sale perfecto) y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Las rebanadas se cortan mejor si el pan está frío, y siempre con un cuchillo de sierra grande. Congela perfectamente y disfrutaremos cada día de un pan perfecto y sano. Eso sí, si pruebas el pan de molde casero, ya no querrás otro. Otra imagen; me encanta este pan.
 
Ideas y consejos:

- Siempre que disolvemos levadura fresca en un líquido, debe estar templado, ni frío ni caliente, porque "mataríamos" la levadura. 

- La amasadora facilita mucho la tarea, aunque nada impide amasar a mano, como toda la vida.

- Para facilitar la fermentación, es útil colocar el bol o el molde con la masa encima de una superficie que no sea fría, como la madera o un paño. Hay que evitar el mármol de las encimeras. Y siempre en un lugar a salvo de las corrientes de aire.

- Antes de introducir la masa en el molde, es importante desgasarla muy bien para conseguir una miga uniforme sin grandes alveolos. Ésto se consigue pasando el rodillo sobre la masa.
 
- El agua en la base del horno aporta humedad, necesaria para el horneado, y además evita que el pan se queme.
 
- Aunque el proceso parezca largo, la mayor parte del tiempo se dedica al levado de la masa, durante el que tan sólo hay que esperar mientras nos dedicamos a otro asunto. Cuanto menos nos acerquemos a la masa, mejor. 
 
- Como el pan no lleva ni conservantes, ni nada que se le parezca, no nos va a durar tanto como el industrial, y se endurecerá en un par de días. Lo ideal es congelar las rebanadas de pan, y sacarlo cuando lo vayamos a consumir. O, eso sí, guardarlo en el frigorífico.



viernes, 20 de septiembre de 2019

ALBÓNDIGAS CARAMELIZADAS CON SOJA Y VERMUT


Receta de Directo al Paladar, otra más. Me encantan sus recetas, siempre salen bien, y lo digo por experiencia porque ya he cocinado unas cuantas. Les pido mil disculpas porque siempre cambio alguna cosilla, por mis manías y además, en este caso cantidades (aunque aquí he atendido la acertada recomendación final de doblar las cantidades de la salsa).

¿Quién dice "no" a unas albóndigas? Alguien habrá, claro. A lo mejor no ha probado esta propuesta que hoy os presento, muy distinta a cualquier receta de albóndigas que yo conocía. ¿Por qué? No hay más que leer los ingredientes.

Ingredientes:

Para las albóndigas:

- 500 gramos de carne picada (mitad ternera, mitad magro de cerdo).
- Un huevo.
- Una rebanada de pan de molde.
- Medio vaso de leche.
- Dos cucharadas de salsa de soja.
- Dos cucharadas de vino Pedro Ximénez.
- Media cucharadita pequeña (de las de café) de cinco especias chinas.
- Una cucharadita (de las de postre) de sal.
- Pimienta negra recién molida.

Para la salsa:

- Doce cucharadas de vermut rojo.
- Ocho cucharadas de salsa de soja.
- Cuatro cucharadas de vino Pedro Ximénez.

Preparación:

Ponemos la carne picada en un bol con la sal, la pimienta negra recién molida, un huevo batido, la rebanada de pan mojada en leche y escurrida con la mano, dos cucharadas de salsa de soja, dos cucharadas de Pedro Ximénez y las cinco especias chinas. Mezclamos con un tenedor o, más efectivo, con las manos bien limpias, y formamos las albóndigas (si tenemos las manos humedecidas con agua no se nos pegará la masa, y será más fácil moldearlas). Las freímos en aceite de oliva virgen extra hasta que estén doradas. Retiramos, quitamos el aceite de la sartén, y devolvemos las albóndigas a la misma sartén.

En un bol mezclamos los ingredientes de la salsa y lo añadimos a la sartén con las albóndigas. Cocinamos a fuego medio hasta que la salsa reduzca y se caramelice. Hay que mover las albóndigas, o la sartén, para que se empapen de salsa por todos los lados. 

Y listo, unas albóndigas para recordar, perfectas para una ocasión especial o para el día a día. Os dejo una foto de las riquísimas albóndigas con la guarnición elegida: arroz cocido y un salteado de cebolla y pimientos de colores. Plato único, comida completa.

Ideas y consejos:

- En la receta original, las albóndigas no llevan pan mojado en leche. Yo lo he puesto porque acostumbro a añadirlo a la carne de las albóndigas. Si lo utilizas, hay que remojarlo bien, y luego estrujarlo con la mano (bien limpia) para escurrirlo.

- Tampoco me gusta rebozar las albóndigas en harina antes de freírlas. Ya sé que ayuda a que mantengan la forma redondeada y queden más bonitas, pero no me gusta que después la harina se desprenda y pase a la salsa. Y sobre gustos, ya sabéis. 

- Para formar las albóndigas, mejor con las manos humedecidas con agua. Evitaremos que se nos pegue la carne.

- Este arroz tan bonito que ves en la foto lo compro en Mercadona, es una mezcla de arroz largo vaporizado, arroz rojo y arroz salvaje (el negro). Lo venden con el nombre de "arroz para ensaladas y guarniciones", y está rico. Tan sólo lo he cocido en agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado en el paquete, bien escurrido y a comer. El grano queda suelto y está bueno.

- La salsa es buenísima y las albóndigas también, distintas, para salir de la rutina de siempre (eso es lo que más me ha gustado siempre en la cocina). Repetiréis seguro.


 

martes, 17 de septiembre de 2019

CRÊPES RELLENAS DE SALMÓN AHUMADO, AGUACATE Y QUESO


Las crêpes son un "invento" maravilloso de la gastronomía francesa que, si no existiera, habría que inventar de nuevo. Admiten rellenos dulces y salados, es fácil cocinarlas y están riquísimas. Sé que no descubro nada nuevo, se trata de una preparación mundialmente conocida y reconocida, e incluso ya os he hablado de ellas en el blog, aquí os conté cómo se preparan, y en esta entrada tenéis una propuesta para rellenarlas.

Hoy os traigo un relleno salado buenísimo y facilísimo.

Ingredientes para ocho crêpes:

- Ocho crêpes (receta aquí, en el blog). 
- Ocho lonchas de queso tierno.
- Ocho lonchas de salmón ahumado.
- Un aguacate grande.
- Zumo de medio limón.
- Queso parmesano recién rallado.

Preparación:

Partimos el aguacate por la mitad, dejando el hueso entero, lo sacamos de su piel con una cuchara, retiramos el hueso con cuidado, y lo cortamos en lonchitas finas. Rocíamos con el zumo de medio limón para evitar que se oxide, y reservamos.

Y rellenamos las crêpes: una loncha de queso tierno, una loncha de salmón y unas cuantas lonchitas de aguacate. Enrollamos la crêpe sobre sí misma, y seguimos hasta terminar con todas. Un poco de queso parmesano recién rallado sobre ellas, y al microondas, en dos minutos listas.

Os aseguro que la combinación es deliciosa, y más sencilla imposible. 

Ideas y consejos:

- También podemos cortar las crêpes en rodajas y servirlas como entrante.

- El queso, el que más os guste, siempre que funda rápido. Las lonchas de mozzarella o de queso semicurado resultan deliciosas.

- También podemos calentar las crêpes en el horno, si las queremos crujientes. Eso sí, no las tengáis mucho tiempo porque al salmón ahumado no le sienta bien el calor: se cuece.

- Si tenemos las crêpes cocinadas en el frigorífico, tendremos una comida o cena deliciosa en pocos minutos. Rellenar y acompañar con una ensalada o un gazpacho que también podemos tener preparado en la nevera (en el blog tengo unos cuantos por si queréis ideas nuevas).

- También están riquísimas sin queso, simplemente aguacate y salmón.


sábado, 14 de septiembre de 2019

SALMÓN ASIÁTICO DE JAMIE OLIVER

Hace dos meses que no comparto una receta de pescado, con lo que me gusta. Más que la carne, aunque por mis circunstancias familiares esté mal decirlo ya que mis padres tenían una carnicería en la que pasé muchos ratos durante mi infancia y juventud.

No me enrollo más y voy con la receta, sabrosa y diferente, con ingredientes buenísimos y una elaboración sorprendente, pero cuyo resultado fue una sorpresa aún mayor: un plato riquísimo apenas sin esfuerzo.

Se trata de una receta del gran Jamie Oliver, de uno de sus programas "30 minutos con Jamie Oliver". Y os aseguro que si tenéis el salmón limpio y sin espinas, es cierto que en treinta minutos estará listo.

Ingredientes para cuatro personas:

- Cuatro lomos de salmón fresco sin espinas.
- Dos dientes de ajo.
- Una cebolla roja pequeña.
- Jengibre fresco, dos centímetros.
- Dos cucharadas de salsa de soja.
- Dos limas.
- Media guindilla (en la receta original, yo no la utilicé).
- Una cucharadita de mezcla de cinco especias chinas.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Pelamos y lavamos los ajos, la cebolla roja y el jengibre. Los troceamos y los metemos en el vaso de la batidora con la salsa de soja, el zumo de las dos limas y la guindilla (si la ponéis). Y trituramos hasta que los ingredientes estén integrados. Reservamos la mezcla en el frigorífico, que será nuestra salsa.

Limpiamos los lomos de salmón eliminando todas las espinas, y salpimentamos.

En una fuente de hornear, vertemos la salsa reservada, un hilo de aceite de oliva virgen extra, y colocamos el salmón con la piel hacia arriba. Repartimos por encima una cucharadita de cinco especias chinas y pimienta negra recién molida, y horneamos durante 18 minutos en horno precalentado a 200º. A mitad horneado le he dado la vuelta al salmón, y he aprovechado para retirar la piel, que sale perfectamente.

Y listo, sabroso con un toque cítrico riquísimo, fácil, rápido y sano. Lo he acompañado con brócoli cocido durante cinco minutos en agua hirviendo, y horneado después con un hilo de aceite virgen extra durante otros cinco minutos, a la vez que el salmón. 

Increíble Jamie Oliver.

Ingredientes:

- Sé que hay ingredientes que son difíciles de encontrar en pequeñas poblaciones. En estos casos, hay que aprovechar cuando se visitan grandes comercios o mercados en alguna ciudad cercana: el jengibre se puede congelar en trozos del tamaño que deseemos, de las limas podemos congelar el zumo, y tanto la salsa de soja como las especias, en la despensa sin problemas.

- ¿No tienes cebolla roja? Utiliza cebolla blanca, si es tierna mejor. Cambiará el color de la salsa pero estará riquísima igualmente.

- Es muy importante quitar todas las espinas al pescado, y tener cuidado al comerlo porque nadie es infalible. Para desespinar, lo más práctico y efectivo son unas pinzas especiales para este menester que podemos encontrar en cualquier comercio de utensilios de cocina, y no son caras. A mí me costaron 9,90 € en esta tienda .Vale la pena, no sé cómo he podido vivir sin ellas.

martes, 10 de septiembre de 2019

LABNEH CASERO {QUESO DE YOGUR}



El labneh casero, o queso de yogur, no es que sea fácil de preparar, es que se hace solo. Literalmente. Es una preparación típica de muchas zonas de Oriente Medio, que se obtiene separando parcialmente el suero del yogur. Se puede utilizar yogur de leche de vaca, de cabra o de oveja, o mezclarlos (siempre yogur natural). Yo he utilizado yogur griego de leche de vaca, y a la próxima probaré a mezclar.

La consistencia varía según el tiempo de preparación, desde una crema a la posibilidad de formar bolitas y conservarlas en aceite de oliva. Aunque siempre será una preparación cremosa.

¿Qué cómo se prepara? Fácil, fácil, facilísimo.

Ingredientes:

- Medio kilo de yogur griego natural, y nada más.

Necesitamos una tela de algodón o una gasa tupida, un colador y un bol.

Preparación:

Colocamos el colador sobre el bol, y la tela o gasa sobre el colador. Y vertemos el yogur dentro de la tela. Hacemos un hatillo con la tela, y anudamos.

Y lo dejamos en el frigorífico para que suelte el suero, durante 24 horas. Tened en cuenta que el colador no debe tocar la base del bol, para que no toque el suero que desprende el yogur.

Trascurrido este tiempo, abrimos el hatillo y tendremos una crema con intenso sabor a yogur riquísima, que podemos aliñar con un buen aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, sésamo... Yo la he acompañado con unos panes planos cocinados en sartén (prometo receta muy pronto), y cherrys cortados por la mitad y marcados en una sartén con una gota de aceite. 

Ideas y consejos:

- He leído que el suero que desprende el yogur es un probiótico estupendo, y que lo mejor que podemos hacer con él es beberlo. También se utiliza en la elaboración de panes, galletas...sustituyendo parte del agua o leche.

- Aunque lo llamemos queso de yogur no lo es porque no se elabora con la cuajada de la leche, sino con un producto obtenido previamente de la leche, el yogur. 

- Frutos secos, hierbas aromáticas, ajo, aceitunas, especias...lo que más nos apetezca para aliñar el labneh. Y con pan de pita, u otro pan plano, endulzado en el postre, con salmón ahumado, crudités, encurtidos, con lo que quieras.

- Si lo dejamos más tiempo en el frigorífico se secará más y podemos formar las conocidas bolitas rebozadas en semillas o hierbas aromáticas picadas, como el sésamo, que se conservan sumergidas en aceite de oliva dentro de un tarro de cristal cerrado en el frigorífico. Probaremos en otra ocasión.

- Utiliza la cantidad de yogur que quieras, y ten en cuenta que mengua al perder parte del suero.

- En la farmacia venden gasas grandes, de un metro cuadrado si no me equivoco, por menos de un euro, que nos sirven para esta elaboración. Ya os hablé de ellas en la receta de la horchata casera de chufa de Valencia.

sábado, 7 de septiembre de 2019

PECHUGA DE POLLO AL CABRALES CON MANZANA Y JAMÓN


Esta receta salió de un programa de cocina, hace tanto tiempo que no recuerdo su nombre, y lo siento porque el autor o autora de este delicioso plato merece ser mencionad@. Imagino que debe ser de Asturias o se inspiró en ella, porque entre sus ingredientes hay dos de sus productos estrella, el queso cabrales, y la sidra. Lo he preparado muchas veces, y siempre sorprende la combinación de sabores y de texturas. Y, lo mejor no tiene ninguna dificultad; creo que lo más difícil es encontrar el cabrales en Valencia, pero también nos sirve un buen roquefort que, ironías de la vida, hay en todas partes.

Ingredientes:

- Dos pechugas de pollo fileteadas.
- Seis chalotas.
- 40 gramos de queso cabrales.
- Un vaso de sidra natural.
- Un vaso de nata para cocinar.
- Cuatro manzanas golden.
- Tres lonchas de jamón serrano grandes (cortado fino).
- Pimienta negra recién molida.
- Cebollino.
- Aceite de oliva virgen extra. 
- Sal.

Preparación:

Comenzamos con las chalotas; las pelamos, lavamos y picamos en brunoise. Reservamos.

Salpimentamos los filetes de pollo y los marcamos en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra. Retiramos y reservamos. 

En el mismo aceite sofreímos las chalotas picadas hasta que estén tiernas. Incorporamos de nuevo los filetes de pollo reservados, regamos con la sidra y dejamos cocinar durante cinco minutos para que evapore el alcohol.

A continuación, añadimos la mitad del cebollino lavado y picado, un vaso de nata y el queso troceado, salpimentamos y cocinamos a fuego lento hasta que la salsa reduzca. Aproximadamente media hora. Comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario.

Mientras se cocinan las pechugas, pelamos las manzanas y las cortamos en lonchitas muy finas (como gajos pero finos). Troceamos el jamón y lo mezclamos con la manzana en un bol apto para microondas. Salpimentamos, aliñamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, removemos, y lo cocinamos destapado en el microondas durante seis minutos a potencia máxima.

Y listo, servimos el pollo con la guarnición de manzana y jamón, espolvoreado con el resto de cebollino.

¿Ha sido fácil?

Ideas y consejos:

- La guarnición de manzana con jamón es una delicia, y un acompañamiento genial para carnes a la plancha. Y nos olvidamos por un momento de las consabidas patatas fritas.

- La cantidad de queso cabrales depende del gusto de cada persona. Tened en cuenta que su sabor es muy pronunciado.

- La sidra natural se puede sustituir por sidra espumosa. En Mercadona venden sidra natural.

- Las seis chalotas se pueden sustituir por una cebolla grande o dos pequeñas.




lunes, 2 de septiembre de 2019

TORTILLA DE PATATA Y PIMIENTO VERDE


No hay mejor cena que una tortilla de patata, ni mejor bocadillo; igual de bueno sí, pero mejor no. Y si le añadimos pimiento, el asunto mejora sustancialmente. Y es tan fácil preparar una tortilla, y tan difícil a la vez. Porque contentar a todo el mundo es imposible: ¿cuajada o melosa?, ¿con cebolla o sin cebolla? Sí, es difícil.

Hoy os propongo esta tortilla, con tres ingredientes más el aceite y la sal. Para mí, riquísima con el huevo cuajado, lo de la cebolla me gusta con y sin. Ésta es sin, aunque con cebolla también es deliciosa. Lo dejo ya, que parece un trabalenguas.

Ingredientes:

- Un kilo de patatas.
- Seis huevos.
- Un pimiento verde grande.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.

Preparación: 

Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en lonchitas finas. Calentamos una sartén con abundante aceite de oliva virgen, y freímos las patatas a fuego lento, con una cucharadita de sal, y tapadas hasta que se ablanden. Apastamos las patatas con un tenedor, o con un prensa patatas, sin apartarlas del fuego. Dejamos que se doren un poco, con la sartén destapada y con calor medio.

En otra sartén, con un hilo de aceite de oliva virgen extra, cocinamos el pimiento lavado, despepitado y cortado en dados, con una pizca de sal. A fuego lento, hasta que esté blandito.

Preparamos dos recipientes resistentes al calor, y colocamos encima de cada uno de ellos un colador. Cuándo la patata esté ligeramente dorada, la sacamos con una espumadera y la metemos dentro de uno de los coladores, para eliminar el exceso de grasa. Apartamos la sartén del fuego y retiramos todo el aceite.


Igualmente, cuando el pimiento esté listo, lo sacamos de la sartén y lo ponemos en el otro colador para que escurra el exceso de aceite.

Batimos con un tenedor los huevos en un bol amplio, con una pizca de sal encima de cada yema. Cuándo la patata y el pimiento estén bien escurridos, los añadimos al bol, y mezclamos con un tenedor. Dejamos reposar durante un par de minutos, para que la patata absorba el huevo. Transcurrido este tiempo, la mezcla tiene que estar jugosa, con bastante huevo; si no es así, añadiremos un huevo batido más.

En la misma sartén que hemos usado para freír la patata, que habrá quedado con una pizca de aceite después de retirar el que hemos usado, echamos la mezcla de huevos, patata y pimiento, y dejamos que cuaje a fuego medio; le damos la vuelta, y lo mismo por el otro lado. Si os gusta con la superficie un poco tostadita, subid el fuego y quedará más rica. 


Y ya sabés, imprescindible un buen pan, y una verdura o ensalada para completar el plato.

Ideas y consejos:

- Pimiento verde, pimiento rojo, pimientos de todos los colores, calabacín, cebolla...son excelentes compañeros de las patatas en la tortilla.

- Si os gusta la tortilla más líquida, tenedla menos tiempo al fuego. Y, sobre todo, aseguraos que los huevos son muy frescos. 

- El aceite de oliva virgen extra que utilizamos para freír la patata, bien colado, lo podemos reutilizar.