miércoles, 15 de julio de 2020

ENSALADA DE WAKAME Y ATÚN FRESCO


Hoy te propongo una ensalada fácil, rica y refrescante que se prepara en un momento. El alga wakame con su aliño la compro en Mercadona, en la sección de congelados, y es un acierto total. La he descubierto hace poco y está buenísima tal cual, si además la acompañamos con buenos ingredientes como el aguacate y el atún, es una delicia.

Ingredientes:

- Un sobre de alga wakame descongelado (ensalada del mar).
- Un filete de atún rojo descongelado (150 gramos).
- Un aguacate.
- Una cucharada de cebolleta picada.
- Una cucharada de cebollino picado y un poco más para decorar.
- Una cucharada de sésamo tostado.
- 5 mililitros de salsa de soja.
- 2 mililitros de aceite de sésamo.
- Copos de chile seco, al gusto.
- El zumo de una lima. 

Preparación:

Cortamos el atún rojo en pequeños dados y lo mezclamos con un cucharada de cebolleta finamente picada, una cucharada de cebollino picado, cinco mililitros de salsa de soja y dos mililitros de aceite de sésamo. Dejamos reposar en la nevera quince minutos, bien tapado.

Pelamos el aguacate, lo cortamos en lonchas y lo rociamos con el zumo de una lima.

Abrimos la ensalada y la ponemos en un bol, a un lado el aguacate y al otro el atún. Y por encima copos de chile seco al gusto, cebollino y sésamo tostado.

Y a comer.

Ideas y consejos:

- Si añades arroz blanco, tienes un plato único.

- Para consumir pescado crudo debe haber sido congelado previamente, al menos durante 48 horas y a -20º. 

- Cuidado con la sal en el atún, es mejor no poner porque la salsa de soja ya aporta suficiente.

- El aguacate se rocía con lima o limón, lo que prefieras, para evitar que se oxide y se ponga negro.



domingo, 5 de julio de 2020

SPAGHETTI CALDOSOS DE ALMEJAS, COCO Y CAFÉ BY DAVIZ MUÑOZ


Durante los días de confinamiento han sido muchos los y las chefs que han compartido sus recetas en las redes sociales, y sin duda uno de los que más expectación ha generado ha sido Dabiz Muñoz. Si no me equivoco, es la primera vez que el chef comparte sus recetas; ni siquiera tiene libros publicados. Son alucinantes, me las he guardado todas. Y estos spaghetti son increíbles, con múltiples matices, sabores y texturas. 

Ingredientes para cuatro personas:

- 200 gramos de spaghetti o noodles de trigo. 
- Cuatro dientes de ajo.
- Seis chalotas.
- Una cucharada de tomate frito casero.
- Medio vaso de vino blanco.
- Medio vaso de manzanilla (vino).
- 400 mililitros de leche de coco (un bote).
- 200 mililitros de fumet.
- 6 piparras.
- Un kilo de almejas.
- Una lima.
- Una cucharada de pimentón dulce.
- Una pizca de café molido.
- Estragón u otra hierba aromática (yo puse perejil).
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.


Preparación:

Dos horas antes, ponemos en remojo las almejas con agua y sal, y las dejamos purgar en la nevera. A las dos horas, las sacamos y, con las manos (para no llevarnos detrás las impurezas y arena que hayan soltado), las ponemos en un colador. Lavamos bien bajo el chorro de agua, entrechocando levemente para que suelten cualquier rastro de impurezas que puedan tener en su interior. Reservamos.

Comenzamos a cocinar. Lo primero, las chalotas crujientes. Las pelamos, lavamos y cortamos en juliana. Las metemos en un cazo y cubrimos con aceite de oliva virgen extra, frío. Cocinamos a fuego lento hasta que estén doradas y crujientes. Como dice el chef, que tengan un "dorado bonito". Retiramos y reservamos sobre papel absorbente. Colamos el aceite y lo reservamos.

Vamos con la crema o caldo:

- Pelamos, lavamos y picamos en brunoise las dos chalotas restantes, y cortamos los cuatro dientes de ajo en láminas. 

- En una sartén amplia, con un hilo de aceite de oliva, doramos el ajo y añadimos las chalotas. Seguimos cocinando hasta que estén blanditas. 

- Añadimos una cucharada de tomate frito, medio vaso de vino blanco y medio vaso de manzanilla. Cocinamos cinco minutos para que evapore el alcohol. 

- Añadimos la leche de coco y mezclamos. Incorporamos el fumet, removemos y cocinamos hasta obtener una textura cremosa, pero no espesa.

- Cortamos las piparras en finas lonchas, y las añadimos a la sartén. 

- Apartamos del calor y reservamos.

Y vamos con el resto:

- Cocemos los spaghetti en agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete. Escurrimos bien, y mezclamos en un bol con un chorro de aceite de oliva virgen extra. Reservamos.

- Pelamos la lima, retirando toda la piel, incluida la membrana que recubre cada gajo. Separamos seis gajos a lo vivo, es decir, cortando con un cuchillo entre la pulpa de la lima y la membrana que recubre cada gajo. Cortamos cada gajo por la mitad y reservamos. Si ha sobrado lima, la reservamos.

- Lavamos y picamos el estragón y reservamos (o la hierba aromática que hayamos elegido).

- Calentamos la crema preparada y añadimos los spaghetti.

- Incorporamos las almejas bien escurridas, y dejamos que se abran, apagamos el fuego, tapamos y dejamos reposar cinco minutos.

- Calentamos el aceite de freír las chalotas reservado, añadimos una cucharada de pimentón dulce y retiramos del calor.

- Una vez pasados los cinco minutos de reposo de la pasta con las almejas y la crema, repartimos sobre ella los gajos de lima cortados a la mitad, el zumo de la lima que nos haya sobrado, tres cucharadas de aceite de pimentón, espolvoreamos una pizca de café molido, el estragón picado y la chalota frita crujiente.

Al plato y a disfrutar, al máximo.

No tengo ideas ni consejos ante este recetón de Daviz Muñoz. Si quieres saber más, visita su cuenta de Instagram @dabizdiverxo. Podrás verle cocinar este plato y algunos más. Todos con una pinta increíble.


miércoles, 1 de julio de 2020

CARROT CAKE ROLL


Esta maravilla ha sido protagonista de mi cumpleaños confinado, y también de los cumpleaños ya desconfinados de mi familia. Tan fácil como hacer el bizcocho de zanahoria, el resto es pan comido, y el toque de limón es delicioso, puro vicio. Si te gusta la carrot cake, no te lo pienses, este roll te va a encantar.

Ingredientes:

Para el bizcocho de zanahoria:

- 115 gramos de harina.
- 80 gramos de azúcar moreno.
- 3 gramos de levadura química.
- 3 gramos de canela molida.
- 3 gramos de jengibre molido.
- 1 gramo de nuez moscada molida.
- 1 gramo de clavo molido.
- 3 gramos de sal. 
- 20 gramos de aceite de girasol.
- 5 mililitros de esencia de vainilla.
- 3 huevos.
- 3 zanahorias medianas.

Para el relleno:

- 300 gramos de queso crema.
- 100 gramos de azúcar glas (al gusto).

Para el glaseado de limón:

- Un limón.
- 100 gramos de azúcar glas.
- Semillas de amapola o de chia.

Preparación:

Comenzamos con la plancha de bizcocho de zanahoria:

- Calentamos el horno a 180º, con calor arriba y abajo.

- Pelamos, lavamos, secamos y rallamos las zanahorias (con el rallador fino). Reservamos.

- Mezclamos bien harina, levadura, sal, canela, nuez moscada, jengibre y clavo.

- Batimos los tres huevos con el azúcar hasta que estén espumosos y blanqueen. Lo ideal es una batidora eléctrica de varillas, si no tienes, a mano con varillas manuales.

- Añadimos al batido de huevos y azúcar el aceite y la vainilla y batimos hasta integrar.

- Añadimos la zanahoria rallada y batimos hasta que se mezcle bien.

- Retiramos el bol de la batidora, y añadimos poco a poco, por cucharadas, la mezcla de harina, levadura y especias. Mezclamos con movimientos envolventes y añadimos otra cucharada, y así sucesivamente hasta terminar con la mezcla. 

- Preparamos una bandeja de hornear grande cubierta con papel sulfurizado, vertemos la masa sobre ella, y la extendemos con una espátula uniformemente.

- Y al horno, durante 12 - 14 minutos, vigilando de cerca para que no se queme.

- Preparamos un paño limpio, que sea más grande que la plancha de bizcocho.

- Sacamos el bizcocho del horno, lo retiramos de la bandeja junto con el papel sulfurizado y, aún caliente lo ponemos sobre el paño limpio, dejando el papel arriba. Retiramos el papel, con mucho cuidado. Y también con extremo cuidado enrollamos el paño y el bizcocho, y dejamos enfriar.

Mientras se enfría el bizcocho preparamos el relleno: tan fácil como poner el queso en un bol, añadir azúcar glas al gusto y mezclar aplastando con un tenedor. Reserva tapado en la nevera.

Y el glaseado de limón

- Rallamos la piel del limón, solo la parte amarilla, y reservamos tapado en la nevera.

- Exprimimos el zumo del limón y colamos.

- Mezclamos el azúcar glas con cuatro o cinco cucharadas de zumo de limón hasta obtener una textura ligeramente espesa. Que quede dulce pero con un punto ácido. Y al la nevera, tapado.

Y vamos con el roll:

- Sacamos el relleno de la nevera.

- Desenrollamos el bizcocho frío con sumo cuidado.

- Rellenamos con el queso, dejando libres los bordes.

- Y volvemos a enrollar.

- Cortamos los extremos para que quede bonito.

- Reservamos envuelto en el paño o con papel de aluminio en la nevera para que tome cuerpo.

- Y, un rato antes de comerlo, decoramos con el glaseado (generoso), la ralladura de limón y las semillas de amapola o chía.

SOBERBIO. Una foto del corte...

Ideas y consejos:

- Si sobra glaseado, sácalo a la mesa. Se lo rifarán.

- Hay recetas que añaden mantequilla al relleno; yo lo prefiero solo con queso y azúcar por que parece más ligero.

- Hay que enrollar el bizcocho cuando está caliente, si se enfría se rompe. Eso sí, con cuidado.

- El bizcocho se rellena cuando está frío, con la crema de queso también fría. 

- Las semillas más adecuadas, las de amapola. Yo le puse chía porque lo preparé durante el confinamiento, y no tenía de amapola.