martes, 13 de diciembre de 2022

MINI VOLOVANES Y MINI TARTALETAS RELLENAS

Me encantan los entrantes y aperitivos, no hay nada que me guste más que probar cosas nuevas, y estos pequeños bocados nos permiten saborear miles de combinaciones. Además son una opción estupenda para reciclar sobras, como hice yo con éstos que hoy os presento. Insisto, éstas son mis propuestas, y os aconsejo que utilicéis sobras porque "la comida no se tira".

Ingredientes:
 
Tartaletas:
- 10 mini tartaletas.
- 250 gramos de champiñón.
- Cebolla caramelizada sin azúcar (receta aquí). 
- Queso fundente al gusto.
- Almendra laminada, cuatro o cinco por tartaleta.
- Cebollino.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.
 
Volovanes:
- 10 mini volovanes.
- 300 gramos de hojas de espinaca.
- Una manzana golden.
- Queso fundente al gusto.
- Dos cortadas de jamón serrano.
- Piñones, cuatro o cinco por volován.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:
 
Las mini tartaletas:
 
- Si no tienes cebolla caramelizada, lo mejor es cocinarla con antelación y reservar en el frigorífico o congelar. Aquí tienes la receta.
- Lava y filetea el champiñón finamente. Saltea en una sartén bien caliente con un hilo de aceite; cuando se haya evaporado el agua que suelta, rebaja el fuego, tapa y cocina a tu gusto, al dente o más blandito. Sazona y reserva.
- Lava, seca y pica finamente el cebollino.
 
Y monta las tartaletas:
- Primero el champiñón.
- Un poco de cebolla caramelizada.
- Queso fundente rallado (al gusto pero sin pasarse).
- Almendra fileteada.
 
Y al horno, junto con los mini volovanes, a 170º hasta que se funda el queso y se tuesten las almendras. 
Una vez fuera del horno, añadimos el cebollino picado y a comer. Es un plato que no espera. 

Los mini volovanes:
 
- Lava, seca y corta las espinacas en juliana si las hojas son grandes. 
- Pela la manzana y corta en pequeños daditos.
- Saltea la manzana ligeramente en un hilo de aceite de oliva y añade las espinacas. Cocina a fuego medio y cuando hayan reducido, tapa y deja que cuezan cinco minutos. Sazona y reserva (cuidado con la sal que vamos a poner jamón).
- Corta el jamón serrano en pequeños trocitos y sofríe a fuego lento en una sartén con una gota de aceite hasta que esté crujiente. Retira y reserva.
 
Y monta los volovanes:
- Una cucharadita de espinacas con manzana.
- Queso fundente al gusto (sin excesos).
- Trocitos de jamón crujiente.
- Piñones.

Y al horno a 170º, junto con las mini tartaletas, hasta que se funda el queso y se tuesten los piñones. Y sí, hay que montar y hornear justo antes de servirlo.

A disfrutar.

Ideas y consejos:
 
- Como ya he señalado, para que las masas no se reblandezcan, hay que montar y hornear justo antes de comerlo. Si tenemos los rellenos preparados y bien organizados, montar y hornear es un momento.
- He comprado tartaletas y volovanes listos para rellenar, que admiten cualquier relleno, dulce, salado, caliente, frío. Y miles de combinaciones.
- Ya sé que el queso fundido está buenísimo pero en su justa medida. De lo contrario se puede formar una costra chiclosa que además anulará al resto de ingredientes.
- Las espinacas sobraron de esta receta. El jamón, que es raro que sobre, de esta pasta. Y el champiñón con cebolla caramelizada de mi quesadilla preferida.
- Admiten cualquier relleno y van genial para las sobras de pollo asado, cualquier verdura, pescado, conservas, gambitas. Con un poco de queso o bechamel, unos frutos secos, semillas, o lo que tú quieras, quedan buenísimas. Y si son dulces, ni te cuento; prueba éstas con frambuesas, que son una locura.

sábado, 10 de diciembre de 2022

RAVIOLI DE NAVIDAD, RELLENOS DE QUESO DE CABRA Y CEBOLLA CARAMELIZADA

Os presento los ravioli más fáciles y bonitos del mundo. Queda un plato precioso, digno de una comida de navidad ¿El truco? pasta fresca rellena de Lidl, de su marca Deluxe, que siempre aparece en sus estanterías por Navidad. Yo tengo productos fijos como el salmón ahumado escocés, la lata negra de foie, los tagliolini con trufa y la pasta fresca rellena. Y estos ravioli rellenos de queso de cabra y cebolla caramelizada son de los mejores (hay más variedades). Solo tenéis que cocer y acompañar con lo que más os guste. Yo os cuento mi propuesta.

Ingredientes para dos personas:
 
- Un pack de ravioli rellenos de queso de cabra y cebolla caramelizada.
- Cherrys (cantidad al gusto).
- Cebolla caramelizada sin azúcar (aquí tienes mi receta ). 
- Parmesano al gusto.
- Piñones tostados.
- Cebollino.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta recién molida.

Preparación:
 
Comenzamos:
- La cebolla caramelizada se hace despacito para que se caramelice bien sin nada de azúcar. Prepara gran cantidad y congela, tienes la receta aquí en el blog.
- Lava los cherrys y córtalos por la mitad. Marca ligeramente en una sartén pincelada con aceite, solo por el lado de dentro. Reserva caliente.
- Lava y pica finamente el cebollino.
- Tuesta los piñones en una sartén a fuego lento y sin quitarle el ojo, que se queman fácilmente.

Y vamos con los ravioli: calentamos abundante agua con sal hasta que hierva. Añadimos los ravioli, y los sacamos con una espumadera en cuanto suban a la superficie. Los escurrimos y al plato, con una pizca de sal y pimienta, un chorro de buen aceite, la cebolla caramelizada y los cherys calentitos, unas lascas de parmesano, piñones y cebollino.

Si los ravioli son buenos, queda de locos, y me da a mí que es una combinación que puede funcionar con cualquier otro relleno. En el frigorífico tengo un par de packs de girasole rellenos de boletus y trufa que ya os contaré...

Ideas y consejos:

- La cantidad de cherrys, cebolla, piñones, parmesano...al gusto. Personalmente prefiero no recargar y darle protagonismo a los ravioli.
- Las lascas de parmesano salen divinamente con un pelador.
- La cebolla caramelizada casera sin nada de azúcar queda riquísima, y congela de maravilla. Un básico en toda regla. 
- Esta pasta no espera. 
- Están ricos y es una buena opción, pero como la pasta casera nada. Si tenéis ganas de trabajar un rato y disfrutar muchísimo comiendo, aquí os dejo un enlace a unos ravioli caseros divinos a los que ya les tengo ganas: ravioli de mantequilla con gamba roja.
 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

BOCADILLO ALMUSSAFES

Quién es de Valencia y la contornada sabe lo que es el esmorzaret, y sabe que uno los bocadillos que forman parte de esta bendita tradición es el Almussafes, bautizado así por la localidad que le vio nacer. 

Es una combinación perfecta y, si horneamos el pan en casa, de diez. O de categoría como se dice por estas tierras.

Ingredientes para el bocadillo:

- Un buen pan. 

- Sobrasada ibérica, al gusto (unos 50 gramos).

- Queso tierno fundente (dos lonchas).

- Cebolla caramelizada (receta aquí, sin azúcar)

Preparación:

Lo primero será cocinar la cebolla caramelizada sin azúcar (mira los consejos), tal y como te explico aquí. Lleva su tiempo, pero es un tiempo en el que puedes ocuparte de otros asuntos porque se hace sola. 

Una vez tengamos la cebolla, calentamos la sobrasada en una sartén para que pierda parte de la grasa y sea más fácil de manejar.

Y montamos el bocadillo:

- Abrimos el pan y untamos sobrasada en ambas mitades.

- Una loncha de queso sobre la sobrasada (yo he puesto en ambas mitades).

- Y cebolla caramelizada repartida sobre el queso, en la base.

- Ceramos el bocadillo y lo calentamos en una sartén con un hilo de aceite, o en la plancha, por ambos lados, despacito, para que se funda el queso.

Y a almorzar divinamente. O a comer, o cenar.

Ideas y consejos:

- Por esta vez, y sin que sirva de precedente, he horneado estos panecillos, que quedan muy tiernos. Sé que no es lo ortodoxo pero caliente y tostadito está buenísimo.

- Prepara gran cantidad de cebolla caramelizada y congela. Tendrás este bocadillo en un momento.

- En Valencia la tradición manda hacer una parada a media mañana para el esmorzaret, almuercito en castellano. Tiene su origen en la huerta valenciana, cuando los labradores comenzaban y comienzan la jornada al amanecer, y hacían una pausa para reponer fuerzas con un bocadillo y algo más. Es una costumbre muy arraigada que actualmente se ha puesto de moda.

 

sábado, 29 de octubre de 2022

PASTEL DE CALABACÍN CON JAMÓN YORK Y QUESO

Os presento mi último descubrimiento (sí, debo ser la última), un pastel de calabacín súper bueno y muy fácil, pero de verdad. Lo más complicado es cortar en láminas muy finas el calabacín. Si tienes una mandolina y no tienes miedo, adelante, lo tienes fácil. Yo no me he atrevido, y lo he cortado a cuchillo; se han roto algunas pero no pasa nada, el queso tapa los fallos.

Ingredientes para 4/6 personas:

- 250 mililitros de salsa de tomate (receta aquí).

- Dos calabacines.

- Jamón york (seis cortadas grandes, o doce pequeñas).

- Doce lonchas de queso tierno.

- Mozzarella rallada.

- Sazonador napolitano (al final os cuento).

- Piñones.

- Aceite para untar el molde.

Preparación:

Despuntamos los calabacines, los lavamos bien (sin pelar), y los cortamos en finas lonchas. Cuanto más finas, mejor, porque van en crudo al horno. Vamos colocando las lonchas sobre un paño de cocina limpio para que absorba el agua que sueltan, ponemos otro paño encima y secamos presionando un poco con las manos.

Y ya podemos montar nuestro pastel. Yo he utilizado una bandeja metálica, tenéis una foto al final. 

Vamos:

- Pincelamos la bandeja con aceite y repartimos la salsa de tomate.

- Cubrimos toda la superficie de la bandeja con las lonchas de calabacín, y espolvoreamos con el sazonador napolitano.

- Seguimos con una capa de jamón york.

- Una capa de queso.

- Y repetimos con calabacín, sazonador napolitano, jamón york y queso.

- Terminamos con una capa de lonchas de calabacín, mozzarella rallada, y unos piñones.

Y al horno, a 200º, calor arriba y abajo, durante unos 30 minutos aproximadamente. O hasta que el calabacín esté tierno; si el queso comienza a tostarse en exceso, cambiad a calor sólo bajo.

Y listo, un disfrute.

Ideas y consejos:

- La salsa de tomate podéis tenerla preparada con antelación para que sea más rápido cocinar este plato. O incluso tenerla congelada; es un recurso muy práctico.

- Los piñones son prescindibles, pero le dan un toque crunchy muy rico, y un extra de sabor.

- Si tienes la salsa de tomate, el plato se prepara en un momento, sin mucho esfuerzo.

- Mi sazonador napolitano, o condimento a la italiana, lleva: sal, tomate deshidratado, ajo deshidratado, cebolla deshidratada, pimentón dulce, albahaca, orégano, perejil y pimienta de cayena. Lo podéis encontrar en mercados o tiendas de especias, o hacer vuestra propia mezcla. Queda buenísimo.

- La cantidad de queso y jamón york es orientativa, depende del tamaño de la bandeja de horno. Yo te dejo una foto de la mía, para cuatro personas. 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

CHULETAS DE LOMO EN SALSA DE CEBOLLA CON PATATAS BABY A LA MANTEQUILLA

La salsa de cebolla es buenísima, queda de cine con la carne de cerdo, y además es fácil de preparar, y con ingredientes asequibles y cotidianos ¿Quién no tiene cebollas en la despensa? Además, le vamos a dar un toque muy especial con la canela, de la que podéis prescindir si no os gusta. Y las patatas, un vicio. 

Con ésta van cuatrocientas recetas en el blog, y lo celebramos con un dos por uno que se cocina fácil y rápido, y que se disfruta muchísimo.

Ingredientes:

- Cuatro chuletas de lomo.

- Una cebolla grande, o dos pequeñas.

- 100 mililitros de brandy de Jerez.

- Dos vasos de caldo de carne o de caldo de ave.

- Media rama de canela.

- Pimienta negra recién molida.

- Sal.

- Aceite de oliva virgen extra.

Para las patatas:

- Medio kilo de patatitas baby.

- 50 gramos de mantequilla.

- Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

- Sal.

- Pimienta negra recién molida.


Preparación:

Las chuletas:

- Pela y corta la cebolla en juliana fina.

- Marca las chuletas salpimentadas, en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra.

- Retira las chuletas y reserva.

- En la misma sartén, cocina la cebolla hasta que esté blandita, removiendo para que recoja todos los jugos de la carne.

- Cuando la cebolla esté dorada, incorpora la carne y riega con el brandy de Jerez. Cuece cinco minutos y añade dos vasos de caldo de carne o ave, y medio palo de canela.

- Cuece tapado a fuego lento durante media hora. Apaga el fuego y deja que temple.

- Retira las chuletas y la canela, y tritura la salsa. Si quieres que quede muy fina, pásala por el chino.

- Vuelve a incorporar las chuletas a la salsa y calienta.  Decora con perejil fresco o, si no tienes, seco. Obtendrás una carne tierna y muy sabrosa.

Vamos con las patatas:

- Limpia bien la piel de las patatas bajo el grifo, cepillando suavemente. Cuidado que tienen la piel muy fina y se desprende fácilmente.

- Cuece desde agua fría tapadas y a fuego medio con una cucharadita de sal. En cinco minutos, desde que el agua comience a hervir, estarán listas.

- Calienta una sartén con la mantequilla y un poco de aceite de oliva (para que no se queme la mantequilla) y dora las patatas por los dos lados, chafándolas un poco con el dorso de una cuchara. 

- Retira las patatas, un poco de sal, pimienta negra, y a comer. Maravillosas.

Ideas y consejos:

- Si la salsa queda muy líquida, puedes espesarla con una cucharada de maizena disuelta en un vaso con un par de cucharadas de agua fría, que añades al guiso cuando la salsa esté hirviendo. Dejas cocer un par de minutos y arreglado.

- Este guiso queda de cine con pollo y, si quieres utilizarla con carnes a la plancha o al horno, prepara la salsa de cebolla aparte y emplata al lado de la carne.

- Yo he utilizado patatitas muy pequeñas que compré directamente a las agricultoras en El Perellonet, una pedanía de Valencia, donde se cultivan en arena, al lado del mar, con filtraciones de agua salada que proporciona saborazo a frutas, verduras y hortalizas. Buenísimos los melones y las sandías, y famosos los tomates de El Perelló, localidad colindante con El Perellonet, con igual forma de cultivo y calidad de producto.

- La salsa congela perfectamente; puedes utilizarla para alegrar unas pechugas o unos filetes de ternera a la plancha, como ya os he contado.

- Si las patatas son más grandes, alarga el tiempo de cocción. Sabremos que están cocidas si al pincharlas con una brocheta no oponen resitencia.

 

 
 

jueves, 21 de julio de 2022

BAOS DE PULLED PORK

Vamos con un bocado riquísimo, con estos panecillos suaves, blanditos y esponjosos que han irrumpido en nuestras mesas y nos han conquistado para siempre.

Rellenos de pulled pork y poco más quedan de vicio, y eso que he utilizado baos congelados de supermercado. No me quiero imaginar cómo estará con los baos hechos en casa (a ver si me animo).

Si tienes el pulled pork preparado, los tendrás listos en un momento. Tienes la receta aquí en el blog. Como te cuento en la receta, no es laboriosa pero necesita varias horas de horno, a baja temperatura, y después hay que deshilachar la carne de cerdo. Eso sí, se obtiene mucha cantidad, que puedes congelar en porciones y sacar cuando quieras, como por ejemplo para esta receta. Al final te dejo enlaces de otras propuestas.

Ingredientes:

- Seis baos.

- Un aguacate. 

- Medio limón.

- Seis cucharadas generosas de pulled pork (receta aquí).

- Una cebolla tierna.

- Cacahuetes fritos con sal.

- Salsa hoisin.

- Cilantro fresco.

Preparación:

Los baos: lo normal es proceder siguiendo las instrucciones del paquete. Pero yo, siguiendo instrucciones de personas que ya los habían preparado, los dejé descongelar (apenas tardan), saqué mis cazuelas para cocinar al vapor, y puse agua a calentar en la de bajo. Mientras tanto, recorté un círculo con papel de horno del tamaño de la cazuela de arriba, le hice unos agujeritos, y lo coloqué en la base de dicha cazuela, y sobre él los baos separados entre sí. Cuando comenzó el agua a hervir, coloqué la cazuela con los baos sobre la cazuela de bajo, tapé y dejé cocinar durante diez minutos. Retiras ambas cazuelas del fuego, y quitas la de arriba, abres con cuidado (el vapor quema), y sacas los baos con cuidado para no romperlos. Quedaron riquísimos y muy esponjosos.

Mientras se cocinan los baos:

- Pelamos, lavamos y cortamos la cebolla en juliana fina. 

- Lavamos y secamos el cilantro y separamos las hojas de los tallos.

- Picamos cacahuetes fritos en un mortero. Aquí hay que ser generosas, porque le dan un toque crunchy de locos.

- Calienta el pulled pork con una cucharada de salsa hoisin. La cantidad de salsa es orientativa, a vuestro gusto.

- Pela y corta el aguacate en lonchitas finas, y rocía con zumo de limón para evitar que se oxide y se oscurezca.

Abrimos los baos sin llegar al final con cuidado, que son delicados, y rellenamos:

- Rodajitas de aguacate.

- Una cucharada de pulled pork con salsa hoisin.

- Cebolla tierna en juliana fina.

- Cacahuetes fritos con sal picados.

- Hojas de cilantro al gusto.

- Un poco más de salsa hoisin.

Muy golosa esta receta.

Ideas y consejos:

- La deliciosa salsa hoisin, de origen chino, se encuentra fácilmente en supermercados y tiendas de productos asiáticos. Genial para acompañar pollo y costillas de cerdo en sustitución de la salsa barbacoa (la hoisin está más rica), trucha y salmón a la plancha, y también para mojar otras preparaciones como los rollitos de primavera.

- Y lo mismo los baos congelados, que se recuperan como te he explicado en esta receta, y quedan muy ricos. Yo los he comprado en "Consum", una cadena de supermercados de la Comunitat Valenciana; pero que también podéis encontrar en tiendas de productos asiáticos y grandes superficies.

- Si en verano tenéis en el congelador pulled porkpollo deshilachado y cebolla caramelizada, además de estos baos, te montas unas comidas o cenas de escándalo en un plis. Por ejemplo:

    .- Quesadilla con pollo deshilachado y cebolla caramelizada.

    .- Pizza "cabramelizada".

    .- Crêpes de pollo deshilachado y queso.

    .- Pita rellena de pollo deshilachado con salsa de curry y mango. 

    .- Bocadillo de pulled pork con aguacate y sal de aceitunas negras. 

    .- Tacos de pulled pork con guacamole.

 

sábado, 18 de junio de 2022

ENSALADA DE PASTA CON ATÚN Y MOZZARELLA

Esta ensalada de pasta es una delicia. Tiene pocos ingredientes y algunos ni se ven porque están "escondidos". Pero estar, están, y es tan buena que también podemos tomarla caliente, en versión invierno.

Ingredientes:

- 300 gramos de pasta corta (la mía fusilli).

- 12 anchoas de lata.

- 160 gramos de atún en aceite de oliva (peso neto).

- 100 mililitros de aceite de oliva (incluido el del atún).

- Ajo en polvo.

- 12 tomates secos en aceite (receta aquí).

- Un limón.

- Mini Mozzarellas (bolitas o perlas).

- Albahaca fresca o seca.

- Ajo en polvo.

- Sal.

- Hojas verdes de ensalada.

Preparación: 

1.- Corta las anchoas en pequeños trocitos. (genial con unas tijeras de cocina). Reserva.

2.- Corta los tomates secos en tiras finas. Reserva.

3.- Ralla la piel del limón, bien limpio y seco (solo la piel amarilla, la parte blanca no porque amarga), y exprime el zumo. Reserva por separado.

4.- Calienta en una olla abundante agua con sal y, cuando hierva, añade la pasta y cuece durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete menos un minuto.

5.- Reserva un cucharón del agua de cocción y lava la pasta con agua fría en un escurridor.

6.- Vuelve a poner la pasta en la olla y ponla al fuego. Añade las anchoas, el agua de cocción reservada y media cucharada de ajo en polvo. Cuece durante un minuto a fuego medio y removiendo con cuidado para no romper la pasta. Retira del calor, cambia la pasta a una fuente o bol grande y deja que se enfríe.

7.- Añade los tomates secos, el aceite, la albahaca, la ralladura de limón, el atún y una cucharada de zumo de limón.

8.- Prueba y rectifica de sal, ajo, albahaca, limón...a tu gusto. Y enfría en la nevera.

9.- Justo antes de comer, añade las hojas verdes y las bolitas de mozzarella bien escurridas.

Plato único. Et bon appétit á mes amis.

Ideas y consejos:

- Al cocer la pasta con las anchoas, éstas se deshacen, desaparecen, y crean una salsa muy sabrosa con todo el sabor de la anchoa.

- Si vas a tomar la pasta caliente, no la laves ni dejes enfriar y añade todos los ingredientes, excepto las hojas y las mini mozzarellas, que creo que es mejor no ponerlas.

- Y si la vas a tomar fría y prefieres ahorrar tiempo, puedes añadir todos los ingredientes a la pasta sin volver a calentarla. Eso sí, las hojas verdes y la mozzarella justo antes de comer, porque las hojas se ponen pochas y la mozzarella suelta agua.

- No añadas la sal antes de probar la ensalada, las anchoas ya aportan bastante y podría quedar salada.

 

domingo, 22 de mayo de 2022

BERENJENAS RELLENAS DE SETAS Y PUERRO

Setas de cultivo, champiñón o cualquier otra seta que tengas a tu alcance, con el puerro es una combinación fantástica. Y un relleno perfecto para unas berenjenas gratinadas, quedan riquísimas. Os cuento.
 
Ingredientes:
 
- Dos berenjenas.
- 200 gramos de setas.
- La parte blanca de un puerro.
- 50 mililitros de sidra.
- 300 mililitros de nata líquida para cocinar.
- Queso tierno rallado.
- Queso curado rallado. 
- Pimienta negra recién molida.
- Tomillo seco, una cucharadita.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra. 
 
Preparación:
 
Comenzamos con las berenjenas:
 
- Lavamos y secamos las berenjenas y les quitamos las puntas.

- Las abrimos por la mitad y hacemos unos cortes en forma de cuadricula sin llegar a la piel.

- Las colocamos en un escurridor, les ponemos sal por encima y las dejamos escurrir para eliminar el amargor durante una hora.

- Las lavamos para eliminar el exceso de sal, y las secamos.

- Las colocamos en una bandeja apta para microondas, y las cocinamos tapadas durante seis minutos. Comprobamos si ya están tiernas pinchando con un tenedor; de no ser así, cocinamos cuatro minutos más. Siempre a máxima potencia y con mucho cuidado al sacarlas porque el vapor que desprenden quema. Reservamos.
 
Seguimos con el relleno:
 
- Quitamos la capa externa del puerro, lo lavamos bien para eliminar cualquier resto de tierra que pudiera tener, y lo picamos finamente.
 
- Lavamos las setas, las secamos bien con un paño limpio, y las picamos en pequeños trocitos.
 
- Sofreímos el puerro a fuego lento, en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, hasta que comience a dorarse. 
 
- Añadimos las setas y cocinamos hasta que estén doraditas.
 
- Incorporamos la sidra y dejamos reducir cinco minutos. 
 
- Regamos con la nata líquida y, a fuego lento, cocinamos hasta que reduzca y espese, removiendo para que no se pegue. Salpimentamos y añadimos el tomillo seco.

- Comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario. 
 
Y rellenamos:
 
- Como las berenjenas están blanditas, aplastamos un poco la pulpa por el centro, y colocamos el relleno.

- Añadimos queso tierno rallado y después el queso curado rallado.

- Y al horno, a 200º hasta que se funda y se dore el queso.

Son una delicia.
 
Ideas y consejos:
 
- También podemos asar las berenjenas en el horno, aunque tardan más. Yo suelo utilizar el microondas, con una bandeja tapada; se crea vapor dentro y quedan súper tiernas. Y ahorro tiempo y energía.
 
- Normalmente utilizo berenjena rayada, de color morado y rallas blancas. Son menos amargas que las negras y su sabor es más suave. Y en Valencia es muy fácil encontrarlas.
 
- Las berenjenas deben tener la piel firme y sin manchas, y estar duras.

- El tiempo de cocinado de las berenjenas depende de su tamaño. A mayor tamaño más tiempo.

- Si cocinas las berenjenas como te he explicado sueltan bastante agua por el vapor que se genera dentro del recipiente. Hay que escurrirlas antes de cocinarlas. Y mucho cuidado al destaparlas porque el vapor quema.
 


sábado, 23 de abril de 2022

ARROZ FRITO CON GAMBAS

Hoy vamos con una receta que me transporta a mi juventud, cuando comenzaron a proliferar los restaurantes chinos en Valencia, al igual que en otras ciudades. Y nos lanzamos a probar nuevos platos, nuevos sabores, nuevos productos que me encantaron. No hay nada que me guste más a la hora de comer que probar nuevas recetas. Entonces no tenía ni idea de cómo cocinarlas pero no tardaron mucho en publicarse libros y con la llegada de internet, todo cambió y el pollo con almendras, los rollitos de primavera y este arroz, al que he bautizado con el mismo nombre que aparecía en la carta de aquellos restaurantes de paredes rojas y farolillos chinos, estaban a un click. Ahora es fácil encontrar en las calles de cualquier ciudad restaurantes de comida mexicana, tailandesa, india, o japonesa, pero los chinos fueron los primeros que llegaron de muy lejos y por eso son para mí los más queridos. 
 
Y el arroz frito con gambas era un fijo, aunque creo que el que os traigo hoy está bastante más rico. He seguido la receta de El Comidista que tantas alegrías me da; y sí, como él mismo dice, es imprescindible la pastilla de caldo.
 
Ingredientes para cuatro personas:
 
- 350 gramos de arroz largo.
- Un diente de ajo.
- Una cebolla.
- Una zanahoria grande o dos pequeñas.
- Media lechuga iceberg.
- 100 gramos de guisantes de bote.
- Dos cortadas de jamón cocido.
- Tres huevos.
- 12 langostinos o gambas peladas.
- Una pastilla de caldo de pollo.
- Aceite de girasol.
- Sal.
- Pimienta blanca recién molida. 
 
Preparación:
 
Comenzamos preparando los ingredientes, que reservamos por separado:

- Pelamos y picamos finamente el diente de ajo.
- Lavamos y picamos en brunoise la cebolla y la zanahoria.
- Lavamos bien la lechuga y la cortamos en juliana fina, eliminando los troncos y partes más gruesas.
- Cortamos el jamón cocido en pequeños cuadraditos.
- Lavamos las gambas o langostinos, les quitamos el intestino y los escurrimos bien en un colador. 
- Y deshacemos la pastilla de caldo.
 
Seguimos con el arroz: calentamos agua en una cazuela y cuando hierva añadimos sal, un chorrito de aceite y el arroz. Cocemos durante el tiempo recomendado por el fabricante en el paquete (unos quince minutos normalmente), escurrimos y lavamos bajo el chorro de agua fría para cortar la cocción.
 
Y vamos al lío: 
 
- Calentamos una cucharada de aceite de girasol en una sartén amplia y salteamos el arroz un par de minutos. Si no cabe todo, lo hacemos en dos tandas. Retiramos a un bol y reservamos.
- Añadimos otra cucharada de aceite y salteamos la zanahoria hasta que esté doradita. Retiramos y reservamos junto al arroz.
- Otra cucharada de aceite e incorporamos la lechuga, sal, pimienta blanca y media cucharadita de la pastilla de caldo. Cuando pierda el agua y esté blandita, retiramos y al recipiente del arroz.
- Batimos bien los tres huevos con una pizca de sal, y en la misma sartén hacemos una tortilla muy fina. Retiramos, cortamos en pequeños trocitos y reservamos junto al arroz.
- Un poco más de aceite y doramos el ajo, añadimos la cebolla y cocinamos despacito hasta que se dore.
- Añadimos entonces las gambas o langostinos y removemos. Sazonamos con sal, pimienta blanca y media cucharadita de la pastilla de caldo.
- Y terminamos añadiendo el arroz con todos los ingredientes que le hemos ido incorporando y, además, los guisantes escurridos, el jamón cocido y media cucharadita más de la pastilla de caldo de pollo. Mezclamos y salteamos todo junto hasta que se caliente y el arroz quede suelto. Comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario. 

Y a comer. Delicioso así tal cual, y también con un poco de salsa de soja o salsa agridulce. Y plato único.

Ideas y consejos:
 
- Cuidado al saltear el arroz, si se calienta demasiado se infla y salta. Por experiencia propia os diré que es una catástrofe.
- En este plato utilizamos aceite de girasol porque su sabor es más suave.
- Me ha sorprendido gratamente la lechuga, añade un sabor excelente al arroz.
- No utilizo habitualmente pastillas de caldo pero si El Comidista dice que es imprescindible es que lo es, la compré y la puse, y la verdad es que queda un arroz riquísimo. Ahora tengo una caja entera con la que no sé qué hacer, menos mal que tiene una caducidad larga. Ya sabes, es el Avecrem de toda la vida.
- También puedes utilizar guisantes congelados  y añadirlos directamente al arroz. 
- Puedes sustituir el marisco por trocitos de pollo, o finas tiras de una buena ternera de asar.
- Es un plato genial para aprovechar unas sobras de arroz blanco, y añadir lo que tengas por la nevera. Imaginación al poder.
 


 

jueves, 31 de marzo de 2022

POLLO TERIYAKI {Chicken Teriyaki}

Vamos con archiconocida receta del chicken teriyaki de la cocina japoamericana. Sí, aunque la salsa es japonesa, el invento de unirla con el pollo es estadounidense, y de ahí a la fama, y al último éxito de Rosalía. 

Es una delicia, sobre todo si preparamos nuestra propia salsa, que no puede ser más fácil. Lo he acompañado con arroz blanco y un salteado de col y cebolla que rematan divinamente el plato.

Ingredientes para cuatro personas:

- Tres pechugas de pollo, sin piel y sin hueso.

- Una col pequeña, o media si es grande.

- Una cebolla grande.

- 250 gramos de arroz largo.

- Chile en copos (opcional).

- Los tallos verdes de unas cebolletas o cebollas tiernas.

- Aceite de girasol.

- Sal.

Para la salsa Teriyaki 

- 75 mililitros de salsa de soja.

- Dos cucharadas de vinagre de arroz. 

- Dos cucharadas de azúcar moreno. 

- Dos dientes de ajo picados. 

- Dos cucharaditas de jengibre en polvo.

- Una cucharadita de aceite de sésamo.  

- Dos cucharadas de agua.  

- Una cucharada de almidón de maíz (maizena).

- Una cucharada de sésamo, y un poco más para adornar.

- Ralladura de limón. 

Preparación:

La salsa teriyaki: 

Metemos en el vaso de la batidora de mano la salsa de soja, el vinagre de arroz, el azúcar moreno, los ajos picados, el jengibre en polvo, el aceite de sésamo y las dos cucharadas de agua y trituramos.

Ponemos esta mezcla en un cazo y calentamos hasta que hierva. En ese momento añadimos la cucharada de maizena disuelta en agua fría, y removemos hasta que vuelva a hervir y espese. Retiramos del fuego y añadimos una cucharada de sésamo tostado y ralladura de un limón al gusto.

Y lista nuestra salsa teriyaki, así de fácil.

La guarnición:

Lavamos y cortamos en juliana la cebolla y la col, por separado. Salteamos la cebolla en una sartén con dos cucharadas de aceite de girasol y una pizca de sal. Cuándo esté transparente, añadimos la col y cocinamos hasta que reduzca y esté blandita. Comprobamos el punto de sal y rectificamos si es necesario. Reservamos.

El pollo:

Lavamos las pechugas y las cortamos en trozos de bocado, eliminando restos de piel y grasa.

Salteamos el pollo en una sartén con un par de cucharadas de aceite de girasol. Cuando esté bien dorado, añadimos la salsa y mezclamos todo hasta que el pollo quede embadurnado con la salsa.

El arroz:

Mientras tanto, llenamos una cazuela amplia con agua a la mitad y, cuando comience a hervir, añadimos una cucharadita de sal, un chorrito de aceite de girasol, y el arroz. Removemos para que no se pegue y quede suelto, y cocemos durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete (15 minutos normalmente), removiendo de vez en cuando. Escurrimos bien.

Y ya solo nos queda lavar y cortar los tallos de cebolleta en finas lonchitas.

Y montar el plato, con todos los ingredientes calientes: el pollo con su salsa, el arroz y el salteado de cebolla con col; sésamo por encima, las lonchitas de tallo de cebolleta crudos, y unos copos de chile al gusto si te gusta el punto picante. 

Para gozar.

Ideas y consejos:

- En el blog tenéis una receta de salsa teriyaki básica, sin limón y sin sésamo. Clica aquí para ir a la receta.

- Si podéis haceros con una col china, no lo dudéis, el plato será mejor y más auténtico. 

- Para el salteado podéis aprovechar las cebollas tiernas, pero poned el doble porque merman mucho más que las cebollas secas.

- Cuidado con la sal por que el sabor de la salsa es potente.

- Cuando compréis cebolletas o cebollas tiernas, no tiréis los tallos. Quitad la parte más verde, lavad bien la parte tierna y utilizad cruda en platos asiáticos como noodles, arroces y demás preparaciones. En el blog tenéis varias recetas de noodles y fideos buenísimas; solo tenéis que usar el buscador para encontrarlas.

- El teriyaki en realidad no es una salsa. En Japón, el teriyaki es un plato de asado (yaki), con una salsa que durante la cocción forma un glaseado (teri). Y tradicionalmente se sirve en una fuente sobre un lecho de hojas de crisantemo, decorado con una flor hecha de daikon (mooli), y acompañado de jengibre rosa en vinagre cortado en tiras, arroz japonés hervido y verduras.


domingo, 20 de marzo de 2022

ARROZ DE MARISCO CON SETAS Y ALCACHOFA

Una locura este arroz, con mucho sabor, y con el toque espléndido de las alcachofas crujientes que, además, están en plena temporada.

Y, novedad para mí, con cebolla. Soy de Valencia, y llevo toda la vida oyendo que no hay que poner cebolla a los arroces en paella porque el arroz queda demasiado blando. Y siempre he respetado esta máxima, hasta que decidí probar y descubrí que el arroz queda perfecto y que la cebolla le aporta un leve toque de dulzor maravilloso que me encanta. Ayuda indudablemente utilizar arroz bomba.

Mi intención era publicar esta receta antes de San José, pero no ha podido ser. Últimamente tengo el blog muy abandonado y la cabeza en otros asuntos.

Ingredientes para cuatro personas:

Para el fumet:
- Huesos de rape, cabezas y espinas de pescado, o morralla. 
- Dos zanahorias.
- Un puerro.
- Una cebolla. 
- Una rama de apio. 
- Un tomate rojo. 
- Sal.
 
Para el arroz:
- Dos dientes de ajo.
- Una cebolla.
- Dos tomates rojos.
- 200 gramos de setas.
- Dos alcachofas.
- Un cuarto de gamba roja pequeña.
- Una sepia.
- Cuatro medidas de arroz bomba.
- Diez medidas de fumet.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Unas hebras de azafrán.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
 
Para el all-i-oli (opcional):
- Dos dientes de ajo pelados sin el germen.
- Un huevo.
- Un vaso de aceite (ver ideas).
- Sal.
 
Preparación:
 
Comenzamos con el fumet: limpiamos el pescado, pelamos y lavamos las verduras y hortalizas, y lo metemos todo en una olla amplia cubierta con agua. Lo llevamos a ebullición y dejamos cocer durante al menos una hora. Durante ese tiempo hay que desespumar la superficie para retirar impurezas.
 
Mientras se cocina el fumet, preparamos los ingredientes:
 
- Pelamos, lavamos y picamos finamente el ajo y la cebolla. Reservamos por separado.
- Lavamos y secamos muy bien las setas, y las cortamos en pequeños trocitos. 
- Rallamos los tomates.
- Lavamos y escurrimos las gambas.
- La sepia: separamos las patas del cuerpo, y le quitamos el pico y la bolsa de la tinta, si tiene. Después hay que lavarla, abrirla, y quitarle la piel o membrana que la recubre (es más fácil bajo el chorro de agua del grifo). Las patas las lavamos e intentamos quitar también la membrana que las cubre. Conforme vamos limpiando, la ponemos en un escurridor para que vaya soltando el agua. La tinta la podemos reservar o congelar para otros usos, como este arroz negro. La secamos bien con papel de cocina o con un paño limpio, la troceamos en porciones de bocado, y reservamos en la nevera. Los recortes de la sepia que desechemos, los añadimos al fumet.
 
Y vamos con nuestro arroz:
 
- En una paella con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, marcamos muy ligeramente las gambas y las retiramos. Dejamos templar y las pelamos: las cáscaras y las cabezas al fumet, y reservamos los cuerpos.

- En el mismo aceite, sofreímos el ajo picado, añadimos la cebolla y la pochamos lentamente. Cuando esté blandita, añadimos las setas y cocinamos hasta que esté todo bien doradito.
 
- Incorporamos el tomate y reducimos hasta que pierda el agua totalmente. 
 
- Una cucharadita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán, y el arroz; mezclamos bien y añadimos el fumet, dos medidas por cada medida de arroz y dos más adicionales (prueba el fumet antes y rectifica de sal si es necesario).

- Cocemos a fuego vivo los primeros cinco minutos y después rebajamos el calor y seguimos a fuego lento hasta que transcurra el tiempo de cocción. Normalmente son veinte minutos pero sigue las indicaciones del paquete.

Mientras se cuece el arroz, limpiamos las alcachofas eliminando las hojas duras exteriores y pelando los tallos. Cortamos en finas láminas y quitamos los pelillos interiores si tienen. Las metemos en un bol con agua y un poco de zumo de limón para que no se oxiden. Escurrimos y secamos bien, las doramos en una sartén con una cucharada de aceite, y las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Reservamos.

Y el all-i-oli: mientras se cocina el arroz preparamos el all i oli. Pelamos dos dientes de ajo, les quitamos el germén (el brote que llevan en su interior), y los troceamos. Los ponemos en el vaso de la batidora, con un huevo, media cucharadita de sal, y el aceite de girasol. Introducimos la batidora hasta el fondo del vaso, y comenzamos a batir sin mover la batidora. Aguantamos así hasta que veamos que la mezcla comienza a emulsionar, a espesar. En ese momento levantamos la batidora muy despacio, y batimos arriba y abajo. En cuanto tenga la consistencia deseada, paramos, comprobamos el punto de sal, y añadimos más si es necesario. Es el complemento perfecto para los arroces marineros.
 
Cuando el arroz esté casi listo, repartimos por encima las gambas y las alcachofas reservadas. Y a comer, con o sin all-i-oli. Un placer.
 
Ideas y consejos: 
 
- Al marcar las gambas en el aceite donde cocinamos el arroz, tendremos un aceite con el sabor y el aroma de las gambas que enriquecerá el plato.
 
- Elige alcachofas con buen color y las hojas apretadas si no quieres encontrar los pelillos interiores.
 
- Para hacer el all i oli puedes mezclar aceite de oliva virgen extra y aceite de girasol, mitad y mitad. O solo aceite de girasol. Y si te gusta con sabor más intenso, utiliza aceite de oliva virgen extra. Es cuestión de gustos.

- Mi medida, tanto de arroz como de fumet, es un cucharón pequeño. Pero todo depende de cada casa y de cada persona.

- Para sacar todo el sabor a las cabezas de las gambas, aplástalas con un cucharon cuando estén dentro del fumet.

- A los arroces en paella se añaden dos medidas más de fumet porque consumen más caldo. 

- Si se corta el all-i-oli, podemos "arreglarlo" añadiendo un huevo o un poco más de aceite, y proceder como os he explicado: batidora tocando el fondo del vaso, y subir lentamente cuando comience a emulsionar.