sábado, 30 de marzo de 2019

HUEVOS RELLENOS DE ATÚN Y MAYONESA


Los huevos rellenos de atún con mayonesa son un icono de mi infancia, de la vida con mis padres y hermanas, mis abuelos, mis primos...con toda la familia. En el día a día y, casi siempre en las celebraciones y reuniones familiares. Nos encantaban, sobre todo a los niños, y después adolescentes. Son momentos que ya no volverán, pero que tuvimos la suerte de vivir. Y sí, este plato es recurrente, y de vez en cuando vuelve a aparecer en casa y, como antaño, en comidas y cenas de familia, de nuevas familias.

Vamos a dejar la nostalgia a un lado, y a por la receta, sencilla y muy rica.

Ingredientes:

- Diez huevos.
- Dos latas de atún en aceite.

Para la mayonesa:

- Dos huevos.
- Aceite de girasol.
- Una cucharadita de vinagre o unas gotas de zumo de limón.
- Sal.

Preparación:

Colocamos los huevos en una cazuela, cubrimos con agua, y los cocemos durante diez minutos, contados desde que el agua comience a hervir. Retiramos del calor, refrescamos con agua fría, y reservamos.

Preparamos la mayonesa: ponemos los dos huevos crudos en el vaso de la batidora de mano, añadimos una cucharadita de vinagre o unas gotas de zumo de limón, y aceite de girasol sólo para cubrir los huevos. Introducimos la batidora en el vaso tocando el fondo, y comenzamos a batir, sujetando el vaso y sin mover la batidora. Cuándo comprobemos que la mezcla comienza a emulsionar, subimos lentamente la batidora y la movemos arriba y abajo, añadiendo más aceite en un hilo, muy despacio, hasta que cuaje. Si nos queda muy líquida, podemos intentar arreglarlo añadiendo más aceite. Comprobamos el punto de sazón y añadimos sal si es necesario.

Abrimos las latas de atún y retiramos el aceite. Pelamos los huevos y los cortamos en dos mitades, retiramos las yemas, y rellenamos el hueco con atún, que cubrimos con una cucharada de mayonesa.

Y, lo mejor, ponemos las yemas cocidas en un pasapurés, y repartimos en forma de lluvia sobre los huevos, una pizca de sal, y listo. Fácil no, facilísimo. Y riquísimo.

Ideas y Consejos:

- Si preparas menos cantidad, haz menos mayonesa, sólo con un huevo, porque ya sabes que la mayonesa casera que no se consume no se puede guardar, hay que desecharla. 

- Si no tienes un pasapurés, puedes rallar las yemas. Es más costoso, pero funciona. O desmenuzarlas con un tenedor, estará igualmente rico.

- Generosidad con la mayonesa al cubrir los huevos rellenos de atún, por favor. Y que esté bien sazonada.


viernes, 22 de marzo de 2019

PANECILLOS


Hace demasiado tiempo que no escribo una receta de pan en el blog, y ya toca. Estos panecillos son muy tiernos, muy buenos y, lo más importante, nunca me ha fallado la receta. 

Ideales para rellenos salados, con lo que más nos apetezca, frío o caliente y, en este último caso, quedan ideales con un golpe de horno final.

Y también dulces, con mantequilla, mermelada, chocolate, o simplemente un buen aceite de oliva...ya sea tostados o tiernos. Por supuesto, congelan perfectamente.

Ingredientes:

- 500 gramos de harina de fuerza.
- 25 gramos de levadura fresca.
- 15 gramos de azúcar.
- 10 gramos de sal.
- 25 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
- 300 mililitros de leche a temperatura ambiente.

Preparación:

Pesamos los ingredientes y mezclamos la harina, la sal y el azúcar en un bol amplio. Disolvemos la levadura en la leche y la añadimos al bol junto con la mantequilla ablandada.

Si utilizamos una amasadora, amasamos durante diez minutos a velocidad media hasta obtener una masa elástica. Si es a mano, amasar hasta obtener el mismo resultado. Formamos una bola con la masa, y la dejamos reposar durante media hora o más, tapada con un paño, hasta que doble su volumen.

Amasamos a mano para quitar el aire a la masa, y la dividimos en pequeñas porciones de unos cincuenta gramos (salen unos veinte panecillos). Sobre la encimera enharinada, los boleamos y les damos forma alargada o redonda. Los vamos colocando sobre una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado, separados porque van a crecer. Tapamos con un paño limpio ligeramente humedecido, y dejamos levar durante al menos una hora.

Precalentamos el horno a 180 grados, colocamos una bandeja con agua en el nivel inferior del horno, y horneamos los panecillos durante quince minutos, o hasta que estén cocidos y ligeramente dorados.

Retiramos del horno y dejamos enfríar sobre una rejilla. 

Ideas y Consejos:

- Buenísimos con foie y manzana salteada; con bacon crujiente, queso brie y dátiles; con tomate frito, atún y queso tierno; y, por supuesto, tortillas y revueltos, embutidos, quesos, sobrasada....la lista es infinita.

- El tiempo de levado depende de la temperatura de la cocina, a mayor frío, más tiempo. Eso sí, siempre en un lugar sin corrientes de aire.

- Con el agua creamos vapor en el horno, y el pan se cuece mejor. 

- Si la mantequilla está muy dura, podemos ablandarla durante unos segundos en el microondas, sin que se vuelva líquida.

- Si todos los panecillos no caben en una sola bandeja de hornear, utiliza dos. No los amontones.

miércoles, 13 de marzo de 2019

ARROZ FRITO ESPECIAL


Con este nombre aparece esta receta en el libro "El estudiante hambriento", de Charlotte Pike, del que ya os he hablado en otras ocasiones. Evidentemente, nos encontramos ante la receta del famoso arroz tres delicias, siempre rico, versatil y muy fácil.

Esta es la versión básica, y a partir de aquí podemos incorporar otras verduras, gambas, pollo, huevo, jamón cocido...Lo que nos apetezca. Aunque el de la foto no lleva pollo ni huevo, en la receta sí que incluyo ambos ingredientes y así obtenemos un plato más completo.

Ingredientes para cuatro personas:

- 200 gramos de arroz de grano largo.
- Una pechuga de pollo grande.
- Dos huevos.
- Una cebolla grande.
- Dos dientes de ajo pelados.
- Cuatro cucharadas de guisantes congelados.
- Dos zanahorias.
- Un trozo de tres centímetros de jengibre fresco.
- Chile en copos, al gusto.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.

Preparación:

Pelamos y lavamos la cebolla y las zanahorias, y las picamos en brunoise. Reservamos por separado.

Pelamos y lavamos támbién el jengibre, lo rallamos y reservamos. 

Pelamos los ajos y reservamos.

Lavamos la pechuga de pollo y la cortamos en cintas finas y cortas. Sazonamos el pollo, y lo doramos en un wok o sartén de fondo grueso. Retiramos y reservamos. 

En ese mismo aceite, doramos los ajos prensados con un prensa ajos, incorporamos la cebolla y sofreímos hasta que esté dorada. En ese momento añadimos la zanahoria picada y el jengibre rallado. Cocinamos unos minutos y agregamos los guisantes y el chile en copos hasta que todos los ingredientes estén tiernos.

Mientras cocinamos las verduras, calentamos agua con una cucharadita de sal, en una cazuela grande y, cuando hierva, añadimos el arroz. Removemos, y cocemos durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete, escurrimos bien y lo incorporamos al wok, junto con el pollo reservado.

Batimos los huevos, sazonamos y, en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra, preparamos una tortilla francesa fina. Retiramos y la cortamos en pequeños trocitos, que incorporamos al wok. Mezclamos bien todos los ingredientes, comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario.

Y listo, a comer. Podemos aliñar con salsa agridulce, salsa de soja, o no.

Ideas y consejos:

- Si no tienes un prensa ajos, utiliza un mortero para machacar los dientes de ajo.

- Los guisantes los cocinaremos durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete para la cocción en sartén. 

- En general, el tiempo de cocinado depende del gusto del cocinero, o de los comensales. Podemos dejar las verduras al dente o más cocidas.

- El arroz tiene que estar bien, bien escurrido, para no añadir agua al plato.




viernes, 1 de marzo de 2019

PASTA TROFIE CON PESTO ROSSO



El pesto es una de las salsas más buenas, fáciles y rápidas de preparar. Juntar los ingredientes y triturarlos, eso sí, en su justa medida. En esta ocasión, un pesto rosso o rojo, que toma este color de los tomates secos, para acompañar una pasta corta llamada trofie  o trofiette que, según he leído, es tradicional de la región de Liguria en la provincia de Génova. Es alargada, fina y rizada, lo que permite que entre la salsa. La he comprado en Lidl, en una de sus semanas temáticas dedicada a Italia.

Ingredientes para cuatro personas:

- 320 gramos de pasta trofie.
- Sal.

Para el pesto rosso:

- 70 gramos de almendras crudas peladas.
- Dos dientes de ajo.
- Veinte hojas grandes de albahaca fresca.
- 50 gramos de queso parmesano, y un poco más para espolvorear.
- 50 gramos de queso pecorino romano.
- 100 gramos de tomate seco.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Vinagre balsámico al gusto.
- Sal.

Preparación: 

Comenzamos con el pesto rosso. En una sartén con un hilo de aceite de oliva, tostamos las almendras hasta que estén doraditas. Mientras tanto, rallamos los quesos. Ponemos las almendras en una picadora o batidora de vaso potente, y añadimos los dos dientes de ajo, las hojas de albahaca fresca, sal y vinagre balsámico. Trituramos y, cuando esté bien mezclado, añadimos el queso parmesano, el queso pecorino, los tomates secos y un vaso de aceite de oliva virgen extra. Volvemos a triturar. Si está muy espeso, añadimos más aceite; probamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario. Reservamos nuestra salsa pesto.

Calentamos agua en una cazuela amplia y, cuándo hierva, rebajamos el fuego, añadimos sal, y volvemos a subir el calor hasta que vuelva a hervir. Añadimos entonces la pasta, removemos y cocinamos durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete, contado desde que el agua comience a hervir tras añadir la pasta. 

Transcurrido el tiempo, escurrimos la pasta, sin enjuagarla, la mezclamos con el pesto rosso, espolvoreamos con el parmesano reservado, y a comer.

Ideas y consejos:

- La cantidad de los ingredientes del pesto es orientativa, y depende del gusto de cada cual.

- Con una batidora de vaso americano, la salsa se tritura de maravilla.

- Si los tomates secos están excesivamente duros para triturarlos, un truco para que estén más blandos es escaldarlos. Es decir, hervimos agua, añadimos los tomates y, cuando el agua comience a hervir de nuevo, los sacamos. Escurrimos, dejamos enfriar, y a la batidora. 

- Si añadimos sal al agua hirviendo fuerte, el agua desbordará la cazuela con el consiguiente peligro de quemarnos que ello supone. Es por ello que hay que rebajar el fuego antes de añadir la sal, y esperar a que vuelva a hervir.

- Si no tenemos queso pecorino romano, utilizaremos sólo parmesano. Y, sin que nos oigan en Italia, también nos sirve divinamente un buen queso manchego curado.