viernes, 26 de marzo de 2021

SOLOMILLO DE CERDO AL WHISKY

 

Hoy os traigo una tapa típica sevillana, el solomillo de cerdo al whisky. Un plato riquísimo y muy fácil de cocinar que, lo confieso, he convertido en plato principal. Acompañado de patatas fritas y un buen pan, lo hemos disfrutado muchísimo

Ingredientes:

- Un solomillo de cerdo.

- Cuatro dientes de ajo.

- Un vaso de whisky.

- Un vaso de caldo de pollo (tienes la receta aquí en el blog).

- El zumo de un limón.

- Media cucharadita de comino molido.

- Pimienta negra recién molida.

- Sal.

- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Comenzamos:

- Limpiamos el solomillo del exceso de grasa y lo cortamos en medallones. El grosor, como de un centímetro, o a nuestro gusto.

- Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo.

- Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén, en la que quepan bien los medallones, los salpimentamos y los marcamos vuelta y vuelta. Retiramos de la sartén y reservamos.

- En el mismo aceite doramos el ajo picado, e incorporamos de nuevo el solomillo.

- Regamos con el whisky, y dejamos que evapore el alcohol durante cinco minutos.

- Añadimos el caldo, el zumo de limón y el comino, y cocemos cinco minutos a fuego lento.

- Acompaña con unas patatas fritas crujientes y un buen pan.

- Y a disfrutar, que ha sido fácil y rápido.

Ideas y consejos:

- Si la salsa queda muy líquida podemos espesarla: disuelve media cucharada de maizena en un poco de agua fría y añade a la salsa cuando esté hirviendo. Remueve con cuidado y en un momento espesará.

- El solomillo de cerdo es una carne tierna y asequible que nos da muchas alegrías en la cocina, al menos en mi casa. 

- He leído que en Sevilla hay lugares donde cocinan este plato con coñac, y supongo que estará igual de rico. Y digo supongo porque ni lo he probado ni he ido a Sevilla, aunque ganas no me faltan.

 

jueves, 18 de marzo de 2021

ARROZ AL HORNO CON ALBÓNDIGAS

 

Hace muchísimos años que preparo arroces al horno, aunque los comienzos fueron un desastre. En el primero que cociné puse exactamente la misma medida de arroz que de caldo y, claro, quedó crudo crudísimo. Luego llegaron los arroces pasados y pastosos (un horror), los sosos, los insípidos...Y eso que tenía buena maestra, mi madre, y fue por ella que conseguí cogerles el punto. Por ella y por mi perserverancia. Así que no te rindas si al principio no sale bien, otras cosas no sé pero un buen arroz se consigue seguro.
 
Este que os traigo hoy es el último que ha salido de mi horno, un rossetjat, en el que he utilizado albóndigas en lugar de costillas o embutidos, y nos ha encantado. Te cuento:
 
Ingredientes: 
 
Para las albóndigas: 
- Medio kilo de carne picada, la mitad de magro de cerdo, y la mitad de ternera.
- Un manojo de perejil fresco finamente picado.
- Una rebanada de pan de molde sin la corteza, o miga de pan.
- Medio vaso de leche.
- Sal.
- Pimienta negra recién molida.
- Una pizca de nuez moscada.
- Un huevo batido.
 
Para el arroz:
- Cuatro medidas de arroz redondo (ideal el arroz bomba).
- Diez medidas de un buen caldo de pollo o de cocido.
- Dos dientes de ajo.
- Un tomate rojo grande y maduro.
- Perejil fresco finamente picado.
- Una cucharadita de pimentón.
- Azafrán en hebra (cinco o seis hebras).
 
Preparación:
 
Comenzamos con las albóndigas: mezclamos en un bol la carne picada, el perjejil picado, el huevo batido, sal, pimienta,  y una pizca de nuez moscada. Remojamos la miga de pan en leche, la escurrimos con la mano bien limpia, y la incorporamos a la carne. Mezclamos bien con las manos hasta obtener una masa homogénea. 

Formamos las albóndigas, redondeando con las manos pequeñas porciones de carne (será más fácil si nos mojamos las manos con agua, así evitamos que se nos peguen las albóndigas).
 
Calentamos el caldo en una olla.

Freímos las albóndigas en una sartén con aceite de oliva virgen, hasta que estén doradas. Las sacamos bien escurridas, y las vamos añadiendo al caldo. Cocemos tapado a fuego lento durante media hora aproximadamente. Comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario.

Y vamos con el sofrito. Pelamos los dientes de ajo y los picamos finamente; lavamos el tomate y lo rallamos. Reservamos por separado. En la misma sartén y con el mismo aceite en el que hemos frito las albóndigas (añadimos más si es necesario), doramos el ajo y añadimos el tomate rallado. Cuando reduzca, sin que llegue a pegarse, incorporamos una cucharada de perejil picado, una cucharadita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán. Retiramos del calor.

En una cazuela de barro ponemos cuatro medidas de arroz, añadimos el sofrito y mezclamos bien. Incorporamos ocho medidas de caldo hirviendo y las albóndigas, repartidas sobre el arroz.

Y al horno, a 250º, durante veinte minutos (o el tiempo indicado por el fabricante en el paquete), y a disfrutar de un arroz para repetir.

Ideas y consejos:
 
- Los arroces secos al horno necesitan el doble de caldo que de arroz. En los ingredientes he puesto diez medidas de caldo porque hay que cocer las albóndigas, y ahí se consumirá parte del caldo. A la cazuela con el arroz solo hay que poner ocho medidas de caldo. 

- Igualmente delicioso con albóndigas de pollo o de pollo y pavo. Lo importante, que estén bien sazonadas y que sean pequeñas.

- Elige un buen arroz bomba y no se pasará, aunque lo tengas más tiempo en el horno. Recuerda que es un arroz seco.

- El arroz rossetjat es típico de mi tierra, Valencia y, por supuesto, de más lugares del Mediterráneo. Significa dorar o tostar. Consiste en dorar el arroz, o también los fideos con el aceite caliente del sofrito antes de añadir el caldo.

- Te dejo dos enlaces de dos recetas de arroz al horno publicadas en el blog, de rossetjat:
- Arroz "sequito". Una receta familiar.
 

martes, 9 de marzo de 2021

QUESADILLA DE POLLO, CHAMPIÑÓN, AGUACATE Y MOZZARELLA {UNA IDEA PARA EL WRAP VIRAL DE TIKTOK}

eguro que habéis visto estas quesadillas o wraps en Instagram, TikTok.... Y si como yo habéis sentido unas ganas irrefrenables de comeros la pantalla del móvil, ya las habréis probado. Yo de momento os propongo esta combinación que queda de morir de amor, y anuncio ya que probaré otras posibilidades, que ya os iré enseñando. Hay muchas en la red, a cual más apetecible.

De momento, os cuento esta receta que es una locura de rica.

Ingredientes:

- Tortitas de trigo o maíz.

- 200 gramos de champiñón.

- Cebolla caramelizada sin azúcar (aquí  en el blog tienes la receta).

- Dos pechugas de pollo deshuesadas y sin piel ni grasa.

- Dos hojas de laurel.

- 15 granos de pimienta negra.

- Un aguacate, o dos (depende del tamaño).

- El zumo de medio limón.

- Mozzarella rallada u otro queso fundente.

- Aceite de oliva virgen extra.

- Sal.

Preparación:

Comenzamos con el pollo: Ponemos las dos pechugas en una cazuela, añadimos el laurel, una cucharadita de sal y los granos de pimienta. Cubrimos con agua abundante y cocemos tapado durante una hora aproximadamente. 

Transcurrido este tiempo, dejamos templar dentro del líquido de cocción. Seguidamente sacamos las pechugas, y las deshilachamos utilizando dos tenedores, o con las manos bien limpias. Reservamos cubiertas con su líquido en el frigorífico, bien tapadas.

Limpiamos bien los champiñones y los fileteamos. Calentamos a fuego vivo una sartén con un hilo de aceite, y salteamos el champiñón. Cuando se evapore el agua que suelta, bajamos el fuego, tapamos y terminamos de cocinar. Añadimos una pizca de sal y la cebolla caramelizada y mezclamos bien. Probamos y rectificamos de sal si es necesario (ojo, el contraste dulce con el resto de los ingredientes es lo mejor de este bocado).

Quitamos la piel y el hueso al aguacate partiéndolo en dos mitades, y lo cortamos en lonchitas finas. Rociamos con el zumo de limón para evitar que se ponga oscuro. 

Sacamos el pollo de la nevera, escurrimos bien y salteamos en una sartén con una pizca de aceite y ligeramente salpimentado.

Y ya solo queda montar la quesadilla: haz un corte con un cuchillo desde el centro de la tortita hasta el borde.

Y rellena, comenzando al lado del corte, como ves en las fotos:

- Aguacate.

- Champiñón con cebolla caramelizada.

- Pollo deshilachado.

- Queso rallado.  

Después pliega la tortita:

- El aguacate sobre el champiñón.

- El champiñón sobre el pollo.

- El pollo sobre el queso.

Calienta en una sartén con un hilo de aceite hasta que se dore la tortita y se funda el queso.

Queda riquísima. La primera vez que hice la probé, y directamente me la comí de pie en la cocina. No podía esperar, son un vicio.

Ideas y Consejos:

- Con estas cantidades salen ocho quesadillas, utilizando las tortitas de tamaño normal.

- Si sobra pollo, al congelador. Te apaña un sandwich, una ensalada, o estos panes de pita rellenos que son otra locura.

- Y si te sobra champiñón, lo mismo, al congelador. Para otro día o para alegrar una carne a la plancha. 

- Si tienes previamente preparado el pollo y el champiñón, tendrás la cenita lista en un momento.

- El pollo cocido y deshilachado queda bastante soso, pero triunfa con una buena salsa, especias o junto a ingredientes sabrosos como el champiñón con cebolla caramelizada.

- Hay que calentar bien la sartén antes de añadir el champiñón, de lo contrario comenzará a cocerse y a soltar un líquido oscuro que le cambiará el color.

Ñam.