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jueves, 8 de junio de 2023

FAJITAS DE PULLED CHICKEN

Seguimos con la comida mal llamada "rápida", que cuando es casera pasa a otra dimensión. Y lo de rápida es relativo porque, en este caso, cocinar el pulled lleva un tiempito, aunque con poco esfuerzo. Se hornea durante unas horas sin que le hagas ni caso, prácticamente se hace solo y queda buenísimo. 
 
Ingredientes para cuatro fajitas:
 
- Cuatro tortillas mexicanas.
- Un aguacate maduro.
- Pulled chicken (receta aquí).
- Cebolla caramelizada sin azúcar (receta aquí).
- Brotes tiernos variados o rúcula.
- Un tallo de cebolla tierna.
- Sésamo tostado.
- Medio limón. 
- Para la mayonesa casera:
    .- Un huevo.
    .- Aceite de girasol.
    .- Sal.
    .- Vinagre o unas gotas de zumo de limón, al gusto.

Preparación:
 
Si tenemos cocinado el pulled chicken (receta aquí) y la cebolla caramelizada (receta aquí) en un momento tendremos las fajitas listas. Y si tenemos congeladas ambas preparaciones, solo hay que dejarlas descongelar dentro del frigorífico y calentar antes de comer.
 
Vamos a ello: 
 
- Pelamos, lavamos y cortamos en finos aritos el tallo de cebolla tierna. 
 
- Pelamos el aguacate, retiramos el hueso y cortamos en lonchitas. Rociamos con zumo de limón para que no se nos oxide.
 
- Preparamos la mayonesa casera: ponemos el huevo crudo en el vaso de la batidora de mano, añadimos una cucharadita de vinagre o unas gotas de zumo de limón, una cucharadita de sal y aceite de girasol, sólo para cubrir el huevo. Introducimos la batidora en el vaso tocando el fondo, y comenzamos a batir, sujetando el vaso y sin mover la batidora. Cuándo comprobemos que la mezcla comienza a emulsionar, subimos lentamente la batidora y la movemos arriba y abajo, añadiendo más aceite en un hilo, muy despacio, hasta que cuaje. Si nos queda muy líquida, podemos intentar arreglarlo añadiendo más aceite. Comprobamos el punto de sazón y añadimos sal si es necesario. Reservamos en el frigorífico.
 
- Si no tienes sésamo tostado, lo puedes tostar en una sartén sin nada de aceite y a fuego suave. Ojo, que se quema con facilidad. 

- Justo antes de montar las fajitas, saltea ligeramente el pulled chicken en una sartén con unas gotas de aceite de oliva (te sirve la del sésamo).

- Y calienta la cebolla caramelizada en el micro, tapada que salpica.
 
Montamos nuestras fajitas:
 
1.- Calentamos una sartén con un hilo de aceite, pasamos vuelta y vuelta la tortilla, y retiramos.    

2.- Colocamos sobre la tortilla lonchitas de aguacate.
 
3.- Añadimos una cucharada de pulled chicken, más o menos. A tu gusto.
 
4.- Cebolla caramelizada, al gusto. Sin pasarse porque el sabor es dulce a pesar de no llevar azúcar añadido, un poco invasivo con el resto.
 
5- Hojas de brotes tiernos o rúcula.
 
6- Unos toques de nuestra mayonesa casera.
 
7.- Tallos de cebolleta, que aportan el toque crunchy y aromático.
 
8- Y una pizca de sésamo tostado.

Enrollamos nuestra fajita, y a disfrutar. Os dejo una foto con una idea de presentación de las fajitas cerradas.
 Ideas y consejos:
 
- Tened en cuenta que el protagonista es el pulled chicken, cuyo sabor debe prevalecer. Es mejor ser comedida con el resto de ingredientes y añadir más si os apetece después de probar la fajita.

- No tiréis los tallos de las cebollas tiernas o cebolletas, quitad las hojas más duras, y utilizadlo. Crudo queda riquísimo con unos noodles, una hamburguesa, las fajitas, unas patatas asadas, una tortilla...O usadlo igual que la cebolla.

- La mayonesa casera es un plus enorme, nada que ver con la que nos venden envasada. Eso sí, debe estar siempre bien refrigerada y desechar la que sobre para evitar problemas de salud.
 
- Hay preparaciones que necesitan un cocinado largo, y que congelan perfectamente. Prepara más cantidad cuando lo cocines y al congelador, y cuando no tengas ni tiempo ni ganas, te puedes montar una comida o cena deliciosa en un plis. Se me ocurre ahora mismo, este pulled chicken, el pulled pork, la cebolla caramelizada sin azúcar, el tomate frito, el pollo deshilachado,  la passata di pomodoro, aunque hay mas seguro.
 
 

domingo, 5 de diciembre de 2021

RODABALLO AL HORNO CON SALSA DE MARISCO

 
Ayer fue mi cumpleblog, siete añitos ya, y aunque no he tenido un gran éxito, me ilusiona que alguien que no me conoce me lea, comente la receta, y que además viva al lado de mi casa, o al otro lado del mundo. Si os apetece, tengo cuenta en Instagram, @aceiteysalrosa, con más actividad, y también con recetas y pequeñas ideas rápidas de cocina. También en Facebook, si pinchas en aquí vas directa. 
 
Y para celebrarlo os traigo un recetón perfecto para los menús navideños; de hecho el pasado año fue nuestro plato principal en Nochebuena. Al ser cuatro personas salió bien de precio, con un rodaballo grandecito nos apañamos estupendamente. 

Vamos con la receta, prefiero no pensar en cómo van a ser las Navidades de este 2021, aunque de momento el panorama no pinta bien.

Ingredientes para cuatro personas:
 
- Un rodaballo.
- Un cuarto de kilo de gamba roja pequeña.
- Cuatro chalotas.
- Dos cucharadas de tomate frito (tienes la receta aquí).
- Medio vaso de brandy de Jerez.
- Una pizca de cayena molida.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.
 
Preparación:
 
Comenzamos con la salsa: 
 
- Pelamos y lavamos las chalotas, y las cortamos en brunoise.
 
- Marcamos ligeramente las gambas en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, y retiramos. Reservaos el aceite en la sartén.

- Pelamos las gambas y separamos las pieles y las cabezas de los cuerpos. Reservamos los cuerpos. 
    
- Ponemos las cáscaras y las cabezas en un cazo y cubrimos con agua. Cocemos despacito durante diez minutos aplastando bien las cabezas para que suelten todo su sabor. Después las pasamos por un colador chino, chafando bien. Reservamos este concentrado de gambas.

- Sofreimos las chalotas a fuego lento en el mismo aceite que las gambas hasta que estén doraditas.
 
- Añadimos el brandy y cocemos un par de minutos.
 
- Incorporamos el tomate frito, el concentrado de gambas y una pizca de cayena. Retiramos en cuanto hierva.
 
- Trituramos esta mezcla junto con los cuerpos de las gambas reservados, y pasamos la salsa por el chino para que quede muy fina.
 
- Comprobamos el punto de sal, y rectificamos si es necesario. Lo mismo con la cayena, el picante al gusto de cada cual. Reservamos.

Y vamos con el pescado. Tenemos dos opciones: 
 
- Hornearlo con las espinas que, como cualquier otro pescado, queda más sabroso, aunque a la hora de sacar los lomos es más complicado que no se rompa.

- La segunda opción es pedir en la pescadería que nos separen los cuatro lomos, y llevarnos la cabeza y las espinas para hacer un fumet que queda riquísimo. Yo he optado por esta segunda opción, aunque también hay que tener cuidado para que no se rompa el pescado tras el horneado.

- En las dos opciones, precalentamos el horno a 170º con calor arriba y abajo, colocamos el pescado en una bandeja de horno pincelada con aceite, salpimentamos y rociamos también con un chorro de aceite.

- Horneamos durante unos diez minutos si son solo los lomos. En el caso del rodaballo entero, debemos doblar el tiempo. Los tiempos son aproximados, cuidando siempre que el pescado no se reseque.

Y listo, tenemos la salsa caliente en el plato, colocamos el pescado encima y a disfrutar de verdad.

Yo he acompañado con unos mejillones al vapor, gamba roja a la plancha (más grande), y unos guisantes cocidos. También queda genial con unas patatas cocidas, fritas, o al horno. Es una locura de plato.

Ideas y consejos:
 
- Si prefieres no triturar las gambas y reservarlas para otros usos, como un arroz o una pasta, no hay problema. Si la salsa queda muy líquida, puedes espesarla con una cucharada de maizena diluida en un poco de agua fría, que tienes que añadir a la salsa hirviendo y remover con unas varillas. Quedará muy rica igualmente.

- Rodaballo, lubina, dorada, merluza, bacalao fresco, esta salsa corona cualquier pescado con un sabor delicioso.
 
- Puedes sustituir las chalotas por una cebolla.
 
- Si la salsa queda muy espesa, añade un poco de agua o de fumet, si tienes. Si optas por acompañar con mejillones al vapor, puedes añadir un poco del líquido que sueltan, bien colado. 
 
 

martes, 14 de septiembre de 2021

PASTA GRATINADA CON CALABACÍN Y SALSA DE TOMATE

Tras una ausencia de más de un mes, vuelvo con una receta de pasta que preparé este verano en el pueblo con lo que quedaba en la nevera y en la despensa, que estaban temblando el día antes de regresar a casa. Y la verdad es que nos encantó.

Eso sí, confieso que utilicé un bote de tomate frito, por que no había tiempo ni ingredientes para cocinarlo en casa. Y que el elegido fue el de Mercadona, el del bote de cristal grande que, la verdad, está rico y te apaña un plato rápidamente. Aunque ya sabemos que el mejor y más saludable es el que preparamos en casa, aquí mismo tenéis la receta.

Ingredientes para cuatro personas:
 
- 300 gramos de pasta corta (macarrones en mi caso).
- Un calabacín verde.
- Un bote de tomate frito grande (mejor casero).
- Cuatro lonchas de jamón serrano.
- Queso rallado para gratinar.
- Una cucharada de orégano seco.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:
 
Muy fácil:

- Corta el jamón en pequeños trocitos y tuesta en una sartén con una pizca de aceite, a fuego lento y hasta que esté crujiente. Retira, deja enfríar y reserva.

- Lava y despunta el calabacín, cortalo en daditos y cocina en una sartén con un hilo de aceite hasta que esté al dente (que no se deshaga).
 
- Mientras tanto, cuece la pasta en abundante agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete, contado desde que el agua comienza de nuevo a hervir. Remueve para que no se pegue con cuidado, que no se rompa la pasta.

- Escurre bien la pasta y mezcla con el calabacín, el tomate frito y una cucharada de orégano seco.

- Coloca todo en una bandeja de horno, reparte el queso por encima y gratina en el horno hasta que se funda.
 
- Ya fuera del horno, añade el jamón crujiente y un poco más de orégano seco.
 
- Y disfruta. Repetirás esta receta seguro.
 
Ideas y consejos:
 
- Cualquier pasta corta es perfecta para esta receta.
 
- Ya sabemos que el tomate frito es un procesado no saludable, con exceso de azúcar. Lo mejor, prepararlo en casa, el doble, y congelar. Os dejo el enlace a la receta del tomate publicada en el blog. Clica aquí.
 
- No lo tuestes demasiado. El gratinado durante el tiempo imprescindible para que se caliente y se funda el queso, y será un placer. También puedes acortar los tiempos utilizando el microondas.

- El calabacín sin pelar, con su piel verde bien lavada.
 
- Plato único, solo necesita una ensalada de hojas verdes al lado, y aguacate en mi caso.
 
 
 

sábado, 7 de agosto de 2021

TARTA DE HOJALDRE CON VERDURA Y TOMATES ASADOS

Esta tarta de hojaldre surgió para dar salida a restos que tenía por el frigorífico: calabacín a la plancha de la cena del día anterior, unas yemas de espárrago que reservé tras cocinar una crema con los tallos, la plancha de hojaldre a punto de caducar... Últimamente ando un poco despistada y me pasan estas cosas.

Eso sí, lo que tenía claro es que tenía que poner los tomates de esta tarta de tomates asados.

Quedó súper buena, para repetir. Os cuento.

Ingredientes:

- Una plancha de hojaldre.

- Medio calabacín verde pequeño.

- Las yemas de un manojo de espárragos.

- Un bote de bolitas de mozzarella fresca.

- Aceite de oliva virgen extra.

- Sal.

Para los tomates asados:

- Medio kilo de tomates cherry.

- Un diente de ajo finamente picado.

- Tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

- Cuatro cucharadas de tomate frito.

- Una cucharadita de orégano seco.  

- Sal.

- Pimienta negra recién molida.

Preparación:

Los tomates:

- Lava los cherrys y haz un corte superficial (solo la piel) en forma de cruz en el lado del pedúnculo.

- Calienta agua abundante en una cazuela. Cuando rompa a hervir, añade los cherrys, deja que hierva de nuevo, y retira los tomates. 

- Mete los tomates en un colador para que se escurran.

- Mientras los tomates se templan, mezcla el tomate frito, el ajo picado, tres cucharadas de aceite, el orégano, una cucharadita de sal y pimienta al gusto. 

- Pela los cherrys con cuidado de que no se rompan, y colócalos en una bandeja de horno donde quepan bien, sin amontonar pero que no sobre mucho espacio.

- Reparte la mezcla sobre ellos y hornea a 170º con calor arriba y abajo, durante 20 minutos. Saca del horno y reserva. 

Los calabacines:

- Lava y despunta el calabacín, corta en finas lonchas y cocina en la sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, hasta que estén dorados. Reserva.

Los espárragos:

- Saltea ligeramente las yemas de los espárragos en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Puedes utilizar la misma sartén de los calabacines. Reserva.

Vamos con la tarta:

- Calentamos el horno a 200º, con calor arriba y abajo. 

- En este caso no he utilizado molde, he colocado la masa de hojaldre sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado y he doblado como un centímetro de los bordes del hojaldre sobre sí mismo, para que quede más elevado y no se salga el relleno.

- Pinchamos la masa con un tenedor, y la cubrimos con un papel de horno, sobre el que ponemos unos garbanzos crudos que cubran toda la superficie del papel. Horneamos durante doce minutos, aproximadamente.

- Sacamos el hojaldre de horno, quitamos las legumbres y el papel, y horneamos cinco minutos más para que la masa se seque bien y nos quede más crujiente.

- Repartimos las rodajitas de calabacín y los tomates con su jugo sobre el hojaldre y al horno, unos diez minutos. Si comienza a tostarse demasiado el hojaldre, la sacamos antes del horno.

- Colocamos las yemas de espárrago y las bolitas de mozzarella sobre la tarta, y a comer. No van a dejar ni las migas.

Ideas y consejos:

- Este tipo de preparaciones son perfectas para hacer un "resumen de nevera". Lo que le pongas quedará rico.

- Como ya os he dicho en otras ocasiones, compro el hojaldre en Lidl. Me parece el mejor de los que he probado, sin contar el casero por supuesto, y puedes elegir redondo o rectangular. 

- Los tomates, receta de Susana, de webos fritos. Quedan deliciosos, incluso sin el aliño final, como en esta ocasión. 

- Elige unos buenos cherrys; yo los compro de rama por que suelen ser más dulces.

- El tomate frito casero es un plus. Aquí tienes la receta.


 

martes, 13 de julio de 2021

PULLED CHICKEN

Desde que preparé mi primer pulled pork, tenía en mente el pulled chicken y por fin ha llegado. Reconozco que me gusta más la versión original, con cerdo, pero con pollo también está buenísimo y es mucho más fácil de preparar porque las piezas son más pequeñas, tienen menos grasa, y se deshilachan con mayor rapidez. 
 
Y es facilísimo no, lo siguiente. Únicamente necesitamos estar en casa porque requiere unas horitas de horno, a baja temperatura. Pero se hace solo, no hay ni que tocarlo. Y es ideal para sándwiches, bocadillos, fajitas y demás preparaciones que ya iremos viendo.
 
Ingredientes:
 
- Tres pechugas de pollo sin piel y sin hueso.
- Tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Dos cucharadas de azúcar moreno.
- Una cucharadita de vinagre de manzana.
- Una cucharadita de salsa worcestershire (Perrins).
- Dos cucharadas de tomate frito casero. 
- Dos cucharaditas de sal.
- Una cucharadita de ajo granulado.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Media cucharadita de pimentón picante.
- Pimienta negra recién molida.
 
Preparación:
 
Mezclamos todos los ingredientes excepto las pechugas y reservamos.

Lavamos las pechugas y retiramos el exceso de grasa si tienen. Forramos una bandeja de horno en la que quepan bien las tres pechugas (sin que sobre espacio). Cubrimos la bandeja con varias capas de papel de aluminio con sobrante suficiente para tapar después el pollo y que quede bien sellado.
 
Colocamos las pechugas sobre el papel de aluminio, en la bandeja de horno y las pincelamos generosamente con la mezcla preparada. Les damos la vuelta y pincelamos por el otro lado; si sobra marinada, se la añadimos toda.

Vamos cubriendo y cerrando las capas de papel de aluminio, procurando que quede sellado para que no se escapen los jugos. Será nuestra salsa.

Y al horno, a 150º durante veinte minutos. Bajamos la temperatura, siempre con calor arriba y abajo, a 100º y seguimos horneando durante tres horas.

Sacamos del horno y dejamos templar. Cuando podamos manipular el papel de aluminio sin quemarnos, abrimos y comprobamos que el pollo está bien cocido. Para ello pinchamos con una brocheta; si sale un líquido blanquecino significa que necesita más cocción. En ese caso, al horno media horita más.

Y, ahora sí, a trabajar un poco. Hay que deshilachar las pechugas en finas tiras, con dos tenedores. Al final, mezclamos el pollo con la salsa, y listo para comer. 

Queda muy sabroso. Lo ideal es rellenar unas tortillas mexicanas, un bocadillo, unos panes de pita, y acompañar con ingredientes que no eclipsen ese sabor, como aguacate, lechuga, cebollas encurtidas...ya lo iremos viendo.

Ideas y consejos:
 
- Que no te de pereza el tiempo de horneado, aprovecha una mañana o una tarde que estés en casa y olvídate mientras esté en el horno. Eso sí, como la electricidad es más barata los fines de semana, es el momento ideal.

- Lo mejor para que la carne absorba todo el sabor del adobo es prepararlo la noche de antes del horneado. Metes las pechugas en una bolsa zip, y añades la mezcla. Cierras y la dejas sobre una bandeja en el frigorífico, y le das la vuelta cada vez que lo abras. Y al día siguiente, al horno como te he explicado.

- Congela de cine. Puedes doblar cantidades y cocinar para congelar; eso sí, necesitarás al menos una hora más de horno.
 
- Yo he puesto cuatro capas de papel de aluminio, y no se ha salido nada.
 
 

jueves, 18 de marzo de 2021

ARROZ AL HORNO CON ALBÓNDIGAS

 

Hace muchísimos años que preparo arroces al horno, aunque los comienzos fueron un desastre. En el primero que cociné puse exactamente la misma medida de arroz que de caldo y, claro, quedó crudo crudísimo. Luego llegaron los arroces pasados y pastosos (un horror), los sosos, los insípidos...Y eso que tenía buena maestra, mi madre, y fue por ella que conseguí cogerles el punto. Por ella y por mi perserverancia. Así que no te rindas si al principio no sale bien, otras cosas no sé pero un buen arroz se consigue seguro.
 
Este que os traigo hoy es el último que ha salido de mi horno, un rossetjat, en el que he utilizado albóndigas en lugar de costillas o embutidos, y nos ha encantado. Te cuento:
 
Ingredientes: 
 
Para las albóndigas: 
- Medio kilo de carne picada, la mitad de magro de cerdo, y la mitad de ternera.
- Un manojo de perejil fresco finamente picado.
- Una rebanada de pan de molde sin la corteza, o miga de pan.
- Medio vaso de leche.
- Sal.
- Pimienta negra recién molida.
- Una pizca de nuez moscada.
- Un huevo batido.
 
Para el arroz:
- Cuatro medidas de arroz redondo (ideal el arroz bomba).
- Diez medidas de un buen caldo de pollo o de cocido.
- Dos dientes de ajo.
- Un tomate rojo grande y maduro.
- Perejil fresco finamente picado.
- Una cucharadita de pimentón.
- Azafrán en hebra (cinco o seis hebras).
 
Preparación:
 
Comenzamos con las albóndigas: mezclamos en un bol la carne picada, el perjejil picado, el huevo batido, sal, pimienta,  y una pizca de nuez moscada. Remojamos la miga de pan en leche, la escurrimos con la mano bien limpia, y la incorporamos a la carne. Mezclamos bien con las manos hasta obtener una masa homogénea. 

Formamos las albóndigas, redondeando con las manos pequeñas porciones de carne (será más fácil si nos mojamos las manos con agua, así evitamos que se nos peguen las albóndigas).
 
Calentamos el caldo en una olla.

Freímos las albóndigas en una sartén con aceite de oliva virgen, hasta que estén doradas. Las sacamos bien escurridas, y las vamos añadiendo al caldo. Cocemos tapado a fuego lento durante media hora aproximadamente. Comprobamos el punto de sazón y rectificamos si es necesario.

Y vamos con el sofrito. Pelamos los dientes de ajo y los picamos finamente; lavamos el tomate y lo rallamos. Reservamos por separado. En la misma sartén y con el mismo aceite en el que hemos frito las albóndigas (añadimos más si es necesario), doramos el ajo y añadimos el tomate rallado. Cuando reduzca, sin que llegue a pegarse, incorporamos una cucharada de perejil picado, una cucharadita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán. Retiramos del calor.

En una cazuela de barro ponemos cuatro medidas de arroz, añadimos el sofrito y mezclamos bien. Incorporamos ocho medidas de caldo hirviendo y las albóndigas, repartidas sobre el arroz.

Y al horno, a 250º, durante veinte minutos (o el tiempo indicado por el fabricante en el paquete), y a disfrutar de un arroz para repetir.

Ideas y consejos:
 
- Los arroces secos al horno necesitan el doble de caldo que de arroz. En los ingredientes he puesto diez medidas de caldo porque hay que cocer las albóndigas, y ahí se consumirá parte del caldo. A la cazuela con el arroz solo hay que poner ocho medidas de caldo. 

- Igualmente delicioso con albóndigas de pollo o de pollo y pavo. Lo importante, que estén bien sazonadas y que sean pequeñas.

- Elige un buen arroz bomba y no se pasará, aunque lo tengas más tiempo en el horno. Recuerda que es un arroz seco.

- El arroz rossetjat es típico de mi tierra, Valencia y, por supuesto, de más lugares del Mediterráneo. Significa dorar o tostar. Consiste en dorar el arroz, o también los fideos con el aceite caliente del sofrito antes de añadir el caldo.

- Te dejo dos enlaces de dos recetas de arroz al horno publicadas en el blog, de rossetjat:
- Arroz "sequito". Una receta familiar.
 

domingo, 5 de julio de 2020

SPAGHETTI CALDOSOS DE ALMEJAS, COCO Y CAFÉ BY DAVIZ MUÑOZ


Durante los días de confinamiento han sido muchos los y las chefs que han compartido sus recetas en las redes sociales, y sin duda uno de los que más expectación ha generado ha sido Dabiz Muñoz. Si no me equivoco, es la primera vez que el chef comparte sus recetas; ni siquiera tiene libros publicados. Son alucinantes, me las he guardado todas. Y estos spaghetti son increíbles, con múltiples matices, sabores y texturas. 

Ingredientes para cuatro personas:

- 200 gramos de spaghetti o noodles de trigo. 
- Cuatro dientes de ajo.
- Seis chalotas.
- Una cucharada de tomate frito casero.
- Medio vaso de vino blanco.
- Medio vaso de manzanilla (vino).
- 400 mililitros de leche de coco (un bote).
- 200 mililitros de fumet.
- 6 piparras.
- Un kilo de almejas.
- Una lima.
- Una cucharada de pimentón dulce.
- Una pizca de café molido.
- Estragón u otra hierba aromática (yo puse perejil).
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.


Preparación:

Dos horas antes, ponemos en remojo las almejas con agua y sal, y las dejamos purgar en la nevera. A las dos horas, las sacamos y, con las manos (para no llevarnos detrás las impurezas y arena que hayan soltado), las ponemos en un colador. Lavamos bien bajo el chorro de agua, entrechocando levemente para que suelten cualquier rastro de impurezas que puedan tener en su interior. Reservamos.

Comenzamos a cocinar. Lo primero, las chalotas crujientes. Las pelamos, lavamos y cortamos en juliana. Las metemos en un cazo y cubrimos con aceite de oliva virgen extra, frío. Cocinamos a fuego lento hasta que estén doradas y crujientes. Como dice el chef, que tengan un "dorado bonito". Retiramos y reservamos sobre papel absorbente. Colamos el aceite y lo reservamos.

Vamos con la crema o caldo:

- Pelamos, lavamos y picamos en brunoise las dos chalotas restantes, y cortamos los cuatro dientes de ajo en láminas. 

- En una sartén amplia, con un hilo de aceite de oliva, doramos el ajo y añadimos las chalotas. Seguimos cocinando hasta que estén blanditas. 

- Añadimos una cucharada de tomate frito, medio vaso de vino blanco y medio vaso de manzanilla. Cocinamos cinco minutos para que evapore el alcohol. 

- Añadimos la leche de coco y mezclamos. Incorporamos el fumet, removemos y cocinamos hasta obtener una textura cremosa, pero no espesa.

- Cortamos las piparras en finas lonchas, y las añadimos a la sartén. 

- Apartamos del calor y reservamos.

Y vamos con el resto:

- Cocemos los spaghetti en agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado por el fabricante en el paquete. Escurrimos bien, y mezclamos en un bol con un chorro de aceite de oliva virgen extra. Reservamos.

- Pelamos la lima, retirando toda la piel, incluida la membrana que recubre cada gajo. Separamos seis gajos a lo vivo, es decir, cortando con un cuchillo entre la pulpa de la lima y la membrana que recubre cada gajo. Cortamos cada gajo por la mitad y reservamos. Si ha sobrado lima, la reservamos.

- Lavamos y picamos el estragón y reservamos (o la hierba aromática que hayamos elegido).

- Calentamos la crema preparada y añadimos los spaghetti.

- Incorporamos las almejas bien escurridas, y dejamos que se abran, apagamos el fuego, tapamos y dejamos reposar cinco minutos.

- Calentamos el aceite de freír las chalotas reservado, añadimos una cucharada de pimentón dulce y retiramos del calor.

- Una vez pasados los cinco minutos de reposo de la pasta con las almejas y la crema, repartimos sobre ella los gajos de lima cortados a la mitad, el zumo de la lima que nos haya sobrado, tres cucharadas de aceite de pimentón, espolvoreamos una pizca de café molido, el estragón picado y la chalota frita crujiente.

Al plato y a disfrutar, al máximo.

No tengo ideas ni consejos ante este recetón de Daviz Muñoz. Si quieres saber más, visita su cuenta de Instagram @dabizdiverxo. Podrás verle cocinar este plato y algunos más. Todos con una pinta increíble.